miércoles, 3 de agosto de 2011

Geología urbana I: Dublín

Con mucha frecuencia donde menos lo esperamos podemos disfrutar de una experiencia en el 'más allá geológico'. En particular,  las calles, edificios e infraestructuras que recorremos a diario nos dan acceso a  lo que se ha dado en llamar Geología Urbana, a la que he dedicido dedicar una serie de artículos.

El primero de ellos trata sobre el centro de comercial de Dundrum, en Dublín. El pasado mes de julio visité a mi hermana Sandra para conocer a mi recién nacida sobrina Leonor. Una de las tardes nos desplazamos al citado centro a pesar de las dificultades de movilidad de Geno (mi mujer) que iba en silla de ruedas por tener el astrágalo roto. Nota al margen: lo confieso, yo tampoco sabía dónde estaba ese hueso maldito.

Mientras las mujeres de mi familia devastaban las tiendas del centro comercial, mi hija Inés y yo nos dedicamos a recorrerlo en busca de algo de diversión. La cosa no pintaba nada bien para mi, hasta que reparé en los fósiles contenidos en el pavimento del centro. Y eso es lo que quiero compartir con vosotros.



Vista general del pavimento del centro comercial de Dundrum


Principalmente se trata de esponjas, ammonites y belemnites, si bien también se encuentra algún que otro braquiopodo. El estado de conservación es excepcional, y permite apreciar multitud de detalles. Allá vamos:


Vista de la cámara atrial de una esponja (dedo de Inés para escala)
Las esponjas son animales, para entendernos, con forma de vaso. El agua penetra a través de las paredes y es expulsada por un hueco situado en la parte superior (la boca del vaso) Durante el recorrido a través de la pared del animal el agua es filtrada para extraer el alimento. En esta imagen pueden apreciarse perfectamente los detalles de la estructura comentada: poros, cavidad y ósculo (a la derecha de la imagen). También de ve como está rellena de un sedimento más oscuro que el entorno, posiblemente debido a su mayor densidad (imaginad, el sedimento y los detritus entran con facilidad por el ósculo pero no tienen fácil salida, por lo que se acumulan en el interior).


Detalle de un ammonites
 Los ammnonites son cefálopodos (parientes lejanos de los pulpos y sepias) que poseían una concha. Se extinguieron al final del Cretácico, junto con muchos otros grupos de animales, como los dinosaurios (fijáos que eso ya nos da una pista para datar esta comunidad de organismos que ahora pisamos). En la foto podréis ver los septos (los tabiques que dividen la cámara espiral y que sirve para distinguirlos rápidamente de otros animales en espiral, como los caracoles). En la cámara mayor y más próxima a la salida vivía el animal.

Belemnites
 Los belemnites son también (o eran) cefalópodos. La parte que suele fosilizar por su dureza es el rostro, que se encuentra en el extremo de la concha.

Sección de un braquiópodo por el plano de las valvas

Los braquiópodos son animales filtradores dotados de dos valvas que se fijan al fondo por un pie. Fueron muy abundantes en el paleozoico pero posteriormente cedieron su supremacía en el nicho ecológico que ocupaban a los lamelibranquios (vamos, las almejas y similares). Todavía quedan representantes vivos de este grupo, aunque ya no son tan abundantes como en el pasado.

Ammonites con marcas de ¿depredación?
En esta última imagen os muestro algo que me pareció llamativo. Casi todos los fósiles que se ven en el pavimento están completos, no fragmentados. Esto es indicativo de que no había corrientes fuertes en la zona. Sin embargo, a este ammonite le falta un trozo de la concha, en la aprte inferior de la imagen. También se ve que el color del relleno es más claro, diferente del resto y más parecido a la matriz exterior. Tiene pinta de haber sufrido el ataque de un depredador que le dio una buena dentellada. Al menos esa es mi hipótesis.

Para terminar. ¿Qué podemos averiguar sobre esta comunidad viviente del pasado? Tras realizar una pequeña investigación en Internet descubrimos que el pavimento tiene la denominación 'caliza del Jura' y procede Alemania. Las canteras se ubican en torno a las localidades de Titting-Kaldorf-Petersbuch. Cronológicamente corresponden al Malm, en el Jurásico.

Y de esta forma, mi afición a la Geología me salvo de una infernal tarde de compras.

2 comentarios :

  1. Un articulo realmente ineresante, quien nos diria que el suelo de un centro comercial, puede mostrarnos tanto del pasado!

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  2. Interesante entrada...
    ¿Lograré algún día quedarme con la copla de belemnites, ammonites y demás? ¡Ufff! No sé, pero lo has explicado muy bien.
    Un saludo

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