domingo, 27 de noviembre de 2016

Regreso al mar devónico de Asturias: los carbonatos perimareales de Bañugues

A menudo hablamos de la geología como una herramienta para conocer los paisajes que se esconden en el paisaje actual. Ciertamente es así. No obstante, en ocasiones existe una conexión entre el paisaje actual y el que podemos ver en las rocas. Se trata de lo que Graham Young denominó en su blog, Ancient Shore, Adjacent Analogues. Pude visitar un ejemplo de estas curiosas coincidencias a través del espacio y el tiempo al visitar el pasado octubre la ensenada de Bañugues. Aquí la marea alta cubre las dolomías de la formación  Bañugues, depositadas a su vez en una llanura mareal de otro océano desaparecido mucho antes de la apertura del Atlántico.

Y digo marea alta porque lamentablemente durante toda la semana mis visitas vespertinas a varias playas asturianas coincidieron con la pleamar. A pesar de la frustración de ver como las olas cubrían rocas accesibles en bajamar reduciendo la extensión de los afloramientos, hice todo lo posible por ver lo que ofrecían aquellas que todavía estaban a mi alcance. Y no estuvo mal, la verdad.

No hace mucho revisamos el concepto de carbonatos perimareales analizando el caso de un afloramiento de la fm Utiel en Cortes de Pallás. Allí vimos que el término carbonatos perimareales se refiere a aquellos materiales carbonatados depositados en torno a una llanura de marea. Básicamente hay tres subambientes sedimentarios principales: la zona submareal, permanentemente sumergida; la zona intermareal, que es la franja de costa que queda alternativamente sumergida y emergida con el avance y retroceso de la marea y, por último, la zona supramareal. Como podéis imaginar, esta zona es la banda costera inmediatamente adyacente a la llanura mareal y que está casi siempre emergida, quedando cubierta por el agua únicamente en el caso de episodios como tormentas o mareas vivas.

Aunque esta definición de ambientes parece, a priori, muy clara, en realidad la variedad de condiciones dentro de cada uno de ellos es muy grande ya que, por ejemplo, la amplitud de las mareas o el nivel del mar es muy variable.

Lo bueno de la costa asturiana es que, en correspondencia con el concepto de Adyacent Analogues, uno puede ver los tres subambientes sin más que levantar la cabeza de las rocas. Así, el actualismo acude en nuestra ayuda.

Bañugues
Pleamar en la ensenada de Bañugues.
Los carbonatos de la fm. Bañugues afloran a lo largo de toda la ensenada, si bien las condiciones de exposición no son especialmente buenas. Yo tan sólo pude echar un vistazo a la parte alta de la formación, que aflora en en el lado oriental. Aquí las capas aparecen verticalizadas con un rumbo aproximado N-S. Esta unidad pertenece al grupo Rañeces y tiene una edad Devónica.


Dolomías verticalizadas
Las Dolomías de Bañugues en la zona oriental de la ensenada homónima. Como se ve, las capas están fuertemente verticalizadas,  llegando a invertirse en lagunos puntos las capas.

Formaciones costa asturiana
Distribución de las capas en la región de Cabo de Peñas. Arbizu et al., 1995. Tomado de la ficha del LIG del IGME.

Columna Asturias
Columna estratigráfica de la costa Asturiana. Arbizu et al., 1995. Tomado de la ficha del LIG del IGME.
Las llanuras mareales del devónico eran algo distintas a las actuales de la costa cantábrica, fundamentalmente porque entonces el material que se acumulaba en la costa era carbonatado, mientras que en la actualidad nos hallamos ante materiales siliciclásticos. Es decir, ahora vemos arena y grava mientras que entonces Iberia se encontraba en latitudes tropicales, con un clima cálido, y el océano estaba lleno de formas de vida que empleaban el carbonato cálcico para construir sus estructuras corporales (corales, braquiópodos, lamelibranquios, estromatopóridos, briozoos, crinoides…) Sus restos constituían la fuente de sedimento para aquellas playas devónicas.

Tierra en el Devónico
La Tierra en el Devónico. Al sur el supercontinente de Gondwana, en cuyo margen norte se encontraba Iberia. 
En la parte alta de la Fm. Bañugues predominan los términos inter a supra mareales. Las principales facies sedimentarias que podemos ver son laminaciones, tanto de origen orgánico como inorgánico, brechas intraformacionales y grietas de retracción y pseudomorfos de yeso [1]. No se encuentran fósiles a causa de la dolomitización, con una excepción…estromatolitos, algunos de ellos espectaculares. Echemos un vistazo a las rocas, teniendo en cuenta que la pleamar me hizo muy difícil la visita, por lo que no pude realizar una visita sistemática a la búsqueda de buenos ejemplos o de relaciones entre unas facies y otras.

Las laminaciones inorgánicas son, sin duda, lo más abundante y llamativo. Se forman por la alternancia de láminas de distinta composición, típicamente micrita y pellets o, incluso, cuarzo. Dan a las dolomías un aspecto rítmico muy característico.

Laminaciones inorgánicas
Laminaciones inorgánicas de la zona intermareal.
Las ritmitas con este tipo de laminaciones muestran en algún lugar la presencia de pequeños canales mareales que cortan erosivamente las láminas y que, a su vez, aparecen rellenos por materiales que exhiben láminas, aunque no planas sino de de aspecto irregular. Quizá tengan un origen criptalgal, aunque es difícil determinar simplemente de visu (por eso se llama criptalgal, claro). En estos casos también están asociadas a niveles de brechas intraformacionales.

Canal y brechas
Pequeño canal en la zona intermareal, mostrando el contacto erosivo con las facies de laminaciones inorgánicas infrayacentes. Observad el relleno con laminas onduladas, posiblemente criptalgales, y las brechas a techo antes de iniciarse un nuevo ciclo en facies de láminas inorgánicas.

Canal y brechas 2
Otro canal mostrando las mismas características que el anterior.
Ocasionalmente las ritmitas de la zona intermareal muestra evidencias de bioturbación, como estas galerías verticales propias de este tipo de ambientes (skolithos).

Skolithos
Bioturbación por Skolithos isp. en las ritmitas intermareales. Base del estrato.
Otro de los rasgos sedimentarios característicos son los ‘birds eyes’, un tipo porosidad fenestral. Se trata de huecos de forma irregular rellenos de caliza esparítica. Se deben a la formación y atrapamiento de burbujas de gas en el sedimento, quizá a causa de la descomposición de materia orgánica.

Birdseyes
Nivel con porosidad fenestral por birseyes
También son muy llamativos los oncolitos: cuerpos generalmente subesféricos formados por la acumulación de carbonato en torno a un núcleo. Esta acumulación se produce en capas por mediación de la acción biológica de cianobacterias. En Bañugues se ha descrito la presencia de oncolitos como relleno de canales mareales.

Oncolitos sección
Detalle de una sección enla que se distinguen perfectamente varios oncolitos en un packstone en facies de relleno de canal.
Oncolitos
Más oncolitos, en esta ocasión en sección alterada en la que destacan por la alteración diferencial. El techo de la sección está abajo en la fotografía.
Pero sin duda, lo más espectacular que pude ver son los estromatolitos que contiene esta formación. Según la descripción de Isabel Zamarreño [1] aparecen asociados a las facies de relleno de canal, de las que los oncolitos que hemos visto antes también forman parte. Existen dos tipologías de estromatolitos: columnares y en forma de domo. No localicé ningún ejemplo de los primeros, aunque sí de los segundos.

Lo confieso: me encantan los estromatolitos. constituyen un hilo continuo en la historia de la vida de la Tierra desde su aparición hasta la actualidad, y eso que las primeras estructuras fósiles interpretadas como tales datan de hace más de 3.000 millones de años. Además, las cianobacterias responsables de estas bioconstrucciones son capaces de sobrevivir en condiciones muy duras y fueron responsables de cambios de una escala global en la composición de la atmósfera terrestre, siendo responsables de que la Tierra y la vida sobre ella sea tal y como la conocemos.

Los estromatolitos de Bañugues se desarrollaron en la parte alta de la zona intermareal, estando expuestos periódicamente a condiciones subaéreas. Recordemos que en el Devónico no había animales sobre la Tierra que pudieran ‘pastar’ en ellos, por lo que este entorno tan cambiante y duro de salinidad extrema, exposición a la radiación UV y alternancia de inmersión y emersión era óptimo para su desarrollo.

Estromatolito domo
Espectacular estromatolito en domo en las facies intermareales. Fijaos en que se ha desarrollado sobre un nivel de brechas intraformacionales de cantos planos que evidencian la exposición subaérea.
En un detalle podemos ver cómo el estromatolito se desarrolla sobre un nivel de laminaciones planares que da paso, a su vez, a otro con brechas de cantos planos intraformacionales, procedentes de la rotura de la corteza de carbonatos por la desecación en condiciones subaéreas. También podemos ver la porosidad en la estructura del propio estromatolito.

Detalle estromatolito
Detalle de la fotografía anterior. A la derecha del dedo pueden distinguirse las brechas de cantos planos.
En el escarpe que cierra la ensenada por el lado oriental podemos ver buenos ejemplos de las facies supramareales, con abundancia de brechas (quizá por colapso por disolución de evaporitas infrayacentes) y del contenido de terrígenos.

Supramareal Bañugues
Vista de los términos supramareales con un aspecto brechificado quizá debido al colapso por disolución. Fijaos en la proporción de terrígenos hacia techo (a la derecha de la imagen)
Comparad la imagen anterior con la los niveles de laminaciones inorgánicas en facies sub e intermareales:

Intermareal Bañugues
Vista de los términos sub e intermareales compuestos por ritmitas de facies de láminas inorgánicas.
Ya veis que Bañugues es un buen lugar para estudiar la sedimentología de las llanuras carbonatadas. Es interesante comparar además los materiales que vemos aquí con los que se están depositando en los ambientes actuales, parecidos pero de un carácter predominantemente siliciclástico, como ya hemos comentado. Y también es interesante constatar la constancia de facies a través del tiempo comparando, por ejemplo, con el ya descrito caso de la Fm. Utiel, del Santoniense de la suribérica. Y, naturalmente, una ocasión extraordinaria de disfrutar de los espectaculares paisajes de la costa asturiana. Con la puesta de sol y lamentando, como siempre, no disponer de más tiempo, nos despedimos de Bañugues.

Puesta de sol Bañugues

Y por cierto, si estáis interesados en saber más de la costa devónica de Asturias, leed en este blog este artículo sobre el fantástico arrecife de Arnao.

Referencias:

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