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jueves, 27 de junio de 2013

El tránsito Bundsanstein - Muschelkalk en la Calderona. Geología en Olocau

En las últimos artículos de Aventuras geológicas (con la excepción de nuestra visita a Montesa) realizamos un repaso al inicio del Triásico tal y como puede leerse en las rocas de la sierra Calderona. Comenzamos estudiando el afloramiento paleozoico de Marines, donde nos encontramos algunas de las rocas más antiguas de la provincia de Valencia. Estas rocas son un testigo único de un tiempo remoto y un mundo muy diferente al actual y se depositaron en el fondo de un mar desaparecido hace mucho tiempo. Tras la colisión continental que supuso el nacimiento de Pangea se levantó una cordillera de enormes proporciones cuyos materiales erosionados constituyen las brechas, conglomerados, areniscas y limos del Triásico inferior. También tuvimos la ocasión de ver el tránsito entre el Pérmico y el Triásico, frontera en la que se produjo la mayor extinción de la que se tiene registro.

Hoy vamos a terminar este viaje a través del Bundsanstein retomando nuestro relato donde lo dejamos: los materiales de la formación Eslida que, recordemos, son depósitos fluviales.Viajemos desde el Triásico inferior hacia el futuro. Más de 230 millones de años después de que se formasen aquellos materiales decidí dar una vuelta con la joven ayudante de campo Inés, mi amigo Pedro y su hija, Chiara. El lugar elegido fue Olocau, en el acceso por el Sur a la sierra Calderona por la carretera CV-25. Tras una pequeña investigación en internet descubrí que hay un sendero que lleva el irresistible nombre de 'geológico'. Parte desde la depuradora del municipio (en la calle San Félix) y en un principio sigue el cauce del barranco de Carraixet, cauce amenazador en época de gota fría. Sin embargo, en parte por llevar a las niñas y en gran parte por la mala señalización acabamos haciendo un recorrido libre que, no obstante, supuso el inicio de esta serie de relatos (aunque irónicamente constituya el último episodio de la narración).

Lo primero que advertimos al llegar a Olocau es la imponente presencia de la Peña de Alí Maimó, un macizo  de materiales del Muschelkalk que domina la población.

Olocau desde la CV-25. Detrás de la población la Peña de Alí Maimó
Cruzamos el barranco del Carraixet y buscamos la calle de San Félix. Al poco encontramos la primera y única señal del sendero geológico:

Señal del itinerario geológico en la C/ San Félix. Fuente: Street View - Google Maps
Como digo, el sendero comienza en la calle San Félix y pasa junto a la planta de tratamiento de agua residual hasta llegar al cauce del barranco. Sigue por el fondo de éste. Después nosotros nos perdimos. En la siguiente imagen satélite he marcado los puntos de interés que vamos a recorrer a lo largo del artículo.


Vista satélite de Olocau en el que he marcado los puntos de interés que visitaremos en este artículo. Fuente: Google Earth
Por el punto A hemos pasado si hemos llegado a Olocau desde Valencia y Marines Nuevo. Quizá algo nos haya llamado la atención en la carretera o quizá no. Volveremos más adelante a este punto. Comenzaremos, pues, por el punto B. En cuanto alcanzamos el cauce las paredes de la Peña se alzan, anaranjadas, formando un cortado imponente a nuestra izquierda. En la base de la pared, al pie de un talud más tendido formado por materiales más blandos, aparece otro conjunto de materiales rojizos organizados en capas decimétricas bien visibles.

Pie de la Peña vista desde el cauce. Bajo los pinos aparecen unos materiales rojizos bien estratificados.
Al acercarnos a investigar encontramos una alternancia de limos rojizos y areniscas rojas o blancas, las primeras micáceas y las segundas de grano grueso, por momentos casi microconglomeráticas, bien seleccionadas. Hay multitud de estructuras sedimentarias: estratificación cruzada planar, de surco y ripples de corriente, bioturbación, etc. Alguno de los lectores que haya seguido esta serie ya habrá dado con la clave, porque nos encontramos con una vieja conocida: la Formación Eslida.

Nuestra conocida Fm. Eslida: limos en la base y areniscas a techo
Es maravilloso encontrar en el fondo del cauce la cara superior de un estrato de arenisca con ripples formados en una corriente fluvial de hace más de 200 millones de años. La corriente del propio Carraixet forma este tipo de estructuras hoy en día, una ilustración inmejorable del principio del Actualismo.

Ripples linguoides en el cauce. La paleocorriente fluía de la esquina superior izquierda a la inferior derecha. Literalmente, estamos viendo el cauce de un río desaparecido hace más de 230 millones de años
Cuando la corriente desbordaba el cauce depositaba arenas sobre los limos de la llanura aluvial, dejando una cicatriz erosiva.

Contacto neto entre limos y areniscas gruesas con estratificación cruzada
Un detalle del contacto erosivo entre areniscas finas y otras gruesas suprayacentes. Bajo la superficie erosiva es visible la laminación de ripples en las areniscas más finas de la base
En este río algunos seres vivos (quizá invertebrados) dejaban su impronta en forma de galerías. Las encontramos verticales y horizontales.

Galerías horizontales que destacan por su color claro en una arenisca con laminación paralela

Acumulación de galerías verticales de aspecto noduloso en la base de un estrato de arenisca
Echamos un último vistazo al afloramiento y continuamos nuestro camino.

Secuencia granocreciente con múltiples estructuras
Al avanzar un poco vemos como estos materiales llegan a estar erosionados y recubiertos por depósitos continentales cuaternarios, limos parduzcos y gravas mal seleccionadas. 

Contacto erosivo de los limos parduzcos con bloques mal seleccionados sobre la Fm.Eslida. La  inclinación y la textura da idea de su origen en procesos de tipo debris flow

Si repasamos la imagen satélite anterior veremos que nos encontramos a mitad de camino entre el punto B y el C. A nuestra izquierda (nosotros seguimos el cauce hacia el sur) los campos de labor que se ven en la imagen se asientan sobre los depósitos cuaternarios que acabamos de analizar. Y no es por casualidad. Vemos un barranco a la izquierda que es el responsable del transporte de los materiales que se han depositado formando un abanico aluvial bien visible desde arriba. 

Detalle de la imagen satélite donde vemos el abanico desarrollado al pie del barranco  que desemboca por la izquierda en el Carraixet
Es interesante observar que este abanico nos muestra el nivel de base fijado por el barranco en el pasado y como, desde la formación del abanico, el Carraixet se ha encajado más en su cauce (fijaos en la foto de detalle, bajo el ribazo).


Detalle del pie del abanico aluvial

Tras dejar atrás los campos de labor y la zona semi-pantanosa que forma el barranco aquí el cauce cambia de carácter y el fondo nos muestra, entre las gravas, unas capas rocosas muy interesantes. Una falla hace que ahora el Muschelkalk esté a la altura del cauce y la Fm. Eslida ya no aflore.


Al fondo las dolomías anaranjadas del Muschelkalk a la altura del cauce
Nos encontramos en el punto C de nuestro recorrido. Aquí encontramos en el cauce unas dolomías en capas milimétricas a centimétricas, en ocasiones muy bioturbadas, en general brechoides. Su color es blanquecino a rosáceo, siendo preponderante el primero. El aspecto tableado es también evidente en los laterales del cauce.

Dolomías tableadas en la pared que cierra el cauce por su margen derecha en el punto C. Texturalmente cambian de  micritas a muro a doloarenitas a techo, lo que representa un incremento en la energía en el medio

Dolomías micríticas finamente estratificadas en el cauce del barranco

Bioturbación
Brecha intraformacional en las dolomías. Estas brechas pueden tener diversos orígenes: desde la erosión de los carbonatos consolidados tras un periodo de emersión hasta el colapso a causa de la disolución de evaporitas infrayacentes
Estos materiales son netamente diferentes a los que estábamos acostumbrados. Al avanzar en el tiempo a la vez que descendíamos por el cauce hemos pasado de los sedimentos fluviales del Triásico inferior a los correspondientes a un ambiente marino somero, de plataforma carbonatada, del Triásico medio. Entre el punto B y el C se produce la transición , pero no hemos podido ver el punto exacto ya que la zona pantanosa por la que discurre el camino encubre las evidencias. Lo mismo ocurre en las laderas, muy tendidas y cubiertas de vegetación. Pero antes de dar la vuelta para buscar las pistas perdidas algo atrae nuestra atención. Ante nosotros se yergue una presa de laminación de avenidas del Carraixet, un recordatorio de lo poderoso de este barranco mediterráneo, especialmente en otoño. Sus estribos se asientan en las dolomías del Musch, que además exhiben un bonito pliegue.


Presa en el cauce. Apreciamos la sección escalonada de la coronación y los mechinales (pequeños agujeros) que permiten la descarga progresiva una vez la lámina baja de la cota del vertedero. También vemos la cantidad de material retenido que colmata en parte el vaso, origen del terreno semipantanoso que hemos atravesado previamente
Vista del pliegue en las dolomías que sirve de estribo al dique
Ahora sí, es momento de regresar para buscar el tránsito perdido. En un futuro volveremos al Musch (¿lo pilláis? En un futuro.... 

El caso es que al comenzar nuestro recorrido y mirar hacia arriba, a la peña de Alí Maimó, llamó mi atención una banda de materiales de colores abigarrados, muy peculiar. Aparentemente se encuentran justo en el lugar adecuado, entre los limos y areniscas de la Fm. Eslida y las dolomías del Musch. De modo que, un poco temerariamente, me dispuse a trepar por la inestable ladera junto al punto B, desde el cauce hacia arriba.

Por encima de las facies canalizadas de la Fm. Eslida aparece un conjunto de materiales detrítico-evaporíticos consistentes principalmente en arcillas y limos, margas y margas yesíferas. Los colores van desde el rojo hasta el amarillo pasando por el pardo e, incluso el verdoso. Algunos niveles presentan brechas de cantos planos arcillosos, otros porosidad móldica y, por encima de todo, aparece un nivel de carbonatado coronado por carniolas.La transición es aparentemente continua. No hay estructuras tractivas. Se observa a nivel de afloramiento una serie de discordancias internas que podrían deberse a la disolución de las evaporitas. Se trata de la facies Röt que constituye la Fm. arcillas, limos y margas de Marines.


Aspecto general de la Fm. Marines en facies Röt: limolitas predominantemente rojas con intercalaciones de margas, calizas y yesos. A la derecha, los materiales aluviales del abanico aluvial que vimos antes en contacto angular

Discordancia angular interna entre los limos y las margas
Detalle de un nivel con cantos blandos limolíticos rojos. En la parte superior una carniola con porosidad de evaporitas 
Niveles calcáreos entre las margas amarillentas
Hacia techo la proporción de margas se incrementa enormemente. En este caso, el banco margoso acaba en una capa de  carniolas
López-Gómez y Arche definieron esta unidad en 1988 y la interpretaron como sedimentos propios de ambientes estuarinos. Es evidente que se requieren unos conocimientos de sedimentología más altos que los míos para llegar a esa conclusión. Este ambiente es uno de los más variables ya que combina la influencia de corrientes fluviales, marinas y de marea en distinto grado, y cada una de las combinaciones tiene su impronta propia.

Lo que está claro es que las condiciones han cambiado y, de algún modo, el mar ha llegado hasta aquí y la Fm. Marines representa ese tránsito con ambientes costeros y de poca energía, predominantemente detríticos en la base y con mayor contenido en carbonatos a techo.

Y a partir de aquí, ¿qué? Pues la tendencia anterior se mantiene y se agudiza. Por encima  de las carniolas aparecen las margas y dolomías del Muschelkalk que constituyen la Peña de Alí Maimó. La transición entre unidades es gradual y en la base del Musch encontramos margas y dolomías finamente laminadas (laminación paralela y de ripples) y, en algún caso, doloarenitas con galerías de Thalassinoides isp. Definitivamente, el mar está aquí.

Desde dónde estamos miramos hacia arriba y vemos, por encima de las carniolas que aparecen  en primer término, las margas y dolomías del Muchelkalk

Dolomías tableadas con laminaciones paralelas y de ripples

Detalle de las laminaciones. Podrían ser propias de llanuras de marea: ripples de corriente y oscilación y laminaciones de algas

Contacto neto entre las margas y las dolomías

Detalle de galería de Thalassinoides isp., indicativa de un medio con más energía.
Expresión morfológica de las dolomías del Musch en la Peña de Alí Maimó
Es hora de repasar de nuevo todo lo visto poniéndolo en relación con lo que sabemos de la historia geológica de la región. Comencemos por la Fm. Eslida. Recordemos que esta unidad consta de una sucesión de limos con intercalaciones de areniscas que fueron depositadas por ríos que se arrastraban perezosamente a través de grandes llanuras aluviales. Ya vimos que durante el Bundt la corteza continental de Iberia experimentó un proceso de rifting que motivó la creación de surcos subsidientes en los cuales se acomodaron los sedimentos procedentes de la erosión del orógeno Varisco (durante la formación de Pangea). Estos materiales constituyen las formaciones Alcotas, Cañizar y Eslida. Tratemos de explicar esto más sencilla: si cogemos una goma elástica y la estiramos desde los extremos observaremos como en el centro ésta se adelgaza. Eventualmente, si seguimos estirando, veremos como en la zona central el material se deteriora, apareciendo roturas superficiales. Traslademos este proceso ahora a la corteza continental: si se somete a una distensión (por la razón que sea), esta capa superficial se adelgaza y, debido a que su comportamiento elástico tiene un límite, se rompe en bloques. A diferencia de la goma elástica, esto bloques no tienen una masa despreciable frente al resto de fuerzas intervinientes en el proceso, por lo que algunos de ellos se hunden. Ello genera zonas deprimidas listas para ser rellenadas. En nuestro caso estas zonas subsidientes se alineaban según una dirección NO-SE (actuales). No por casualidad, esta es la alineación general de la cordillera Ibérica.

La siguiente reconstrucción paleogeográfica muestra la situación a comienzos del Triásico (las líneas  paralelas delimitan los márgenes del rift):

Posición aproximada de Iberia en el tránsito Paleozoico-Mesozoico. Modificado del sitio web de Colorado Plateau Geosystems, del Prof. Ron Blakey: http://cpgeosystems.com/index1.html
El proceso de rifting continuó en el tiempo, de forma que, en el Triásico Medio, el mar invadió los terrenos deprimidos contenidos entre los márgenes elevados del rift. Se estableció un mar epicontinental, somero, que invadió los antiguos valles fluviales depositando las limolitas y evaporitas de la Fm. Marines. Finalmente se desarrollaron las plataformas carbonatadas del Muschelkalk. Una nueva reconstrucción nos muestra cómo ha cambiado la situación (es de comienzos del Jurásico, un periodo algo posterior en el tiempo al Musch, pero nos sirve para ver la tendencia):

Posición aproximada de Iberia en el Jurásico inferior. Modificado del sitio web de Colorado Plateau Geosystems, del Prof. Ron Blakey: http://cpgeosystems.com/index1.html

En el paleomapa vemos como la transgresión marina ha avanzado sobre los terrenos de Iberia inundando las antiguas llanuras formadas tras el arrasamiento del orógeno Varisco. Éste es el relato que quedó registrado en las rocas de la sierra Calderona y que hemos seguido en su primer capítulo, desde el Paleozoico hasta el fin del Triásico inferior. En un futuro acometeremos el segundo capítulo: el Muschelkalk en la Calderona. Pero eso será más adelante.

EPÍLOGO

Para no romper la continuidad del relato he dejado un detalle para el final. Hay una forma más sencilla (pero menos emocionante) de observar el tránsito entre el Triásico inferior y el medio, y es que la Fm. Marines tiene su estratotipo definido en la CV-25. De hecho, al venir desde Valencia hemos pasado junto a él, ya que está entre Marines (Nuevo) y Olocau, a cosa de 1,5 km de esta localidad. En el talud de la carretera es posible ver, en sucesión, las Fm. Eslida (más próxima a Olocau) la Fm. Marines y la Fm. Landete (la base del Musch). La Fm. Marines es fácil de reconocer por su aspecto abigarrado y los llamativos pliegues que exhibe. Es el punto A de la imagen satélite que presentamos al comienzo del artículo. Algunas imágenes:

Fm. Eslida en el talud de la CV-25. Margen derecha de la carretera en sentido Olocau

Fm. Marines y su acpecto abigarrago caraterístico en el talud de la CV-25. Margen izquierda de la carretera en sentido Olocau. Fijaos en el plegamiento

Fm. Marines en el talud de la CV-25. Margen izquierda de la carretera en sentido Olocau
Así que ahora no hay excusa para acercarse a conocer este momento de la historia de Iberia, que aflora excepcionalmente a lo largo de esta carretera.

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martes, 14 de mayo de 2013

Más geología en la Sierra Calderona. Arriba en el tiempo y el espacio

Hay una tendencia natural en el ser humano hacia los lugares altos. Sentimos una atracción irresistible hacia las montañas (y los áticos). Construimos edificios, torres, pirámides, zigurats, siempre tan altos como la tecnología nos permite. En nuestro lenguaje, las cosas que progresan van 'hacia arriba'. Cuando algo va mal, el pulgar señala hacia abajo.

Quizá por todo ello en todas mis incursiones en las inmediaciones de Marines (es interesante repasar las entradas acerca del afloramiento paleozoico de Marines próximo y el tránsito Pérmico-Triásico) no podía dejar de pensar en ascender a las dos peñas que dominan al población. De este modo, un día me acerqué al lugar con este único propósito. Bueno, único no. También quería echar un vistazo a las rocas, ya que los crestones  están constituidos por materiales de la formación Areniscas del Cañizar.

Estas crestas son irresistibles...En primer térmico los limos rojizos de la Fm. Alcotas

Situémonos de nuevo. Primero el espacio. En mi ascenso aproveché el sendero PR-CV 8 a su llegada a Marines por la calle de Las Eras y, al alcanzar el depósito de agua de abastecimiento de la localidad me desvié para acometer el ascenso campo traviesa. Si bien encontré aquí y allá pequeñas trochas transitadas probablemente por animales y cazadores, el ascenso es difícil ya que, sobre todo en la zona final, el terreno tiene mucha pendiente y es inestable. Tan es así que no me atreví a descender por el mismo lugar y decidí hacerlo por la falda oriental, ejemplo de relieve en cuesta ya que la pendiente coincide con el buzamiento de los paquetes rocosos. Una vez abajo conecté de nuevo con el PR-CV 8 y lo seguí rodeando la peña de vuelta a Marines.


Los puntos rojos representan el itinerario descrito, partiendo de la calle Las Eras de Marines viejo.  Modificado a partir de una imagen de Google Earth

Y ahora el tiempo. En nuestra anterior etapa analizamos el tránsito entre el Pérmico y el Triásico, y justamente nos quedamos en ese límite, que además resulta aflorar nítidamente junto al sendero PR-CV 8. Recuperemos esta imagen:

Contacto entre la Fm. Alcotas (abajo) y la Fm. Cañizar (arriba). La base de las areniscas es el tránsito en la zona entre el Pérmico y el Triásico

El tránsito entre los Limos y Areniscas de Alcotas y las Areniscas del Cañizar coincide con la mayor extinción en masa de la historia de la vida (macroscópica, claro), evento en el que desapareció aproximadamente el 95% de las especies conocidas. Hace unos 250 millones de años. El siguiente extracto de la columna cronoestratigráfica nos situará de forma visual.

Escala cronoestratigráfica del Pérmico y el Triásico

Hoy nos vamos a adentrar en la base del Bundsanstein, Triásico inferior. Comencemos.

Al comenzar nuestro ascenso pasamos junto a varias construcciones derruidas, que aparentemente fueron víctimas de los desprendimientos del año 1957 que provocaron el traslado del pueblo a su nueva ubicación. Un poco más arriba llegamos al depósito de agua y desde aquí nos desviamos a la derecha cruzando el barranco sobre varios diques de laminación y desvío de avenidas ya colmatados de sedimentos. En los últimos años el antiguo núcleo de población ha sido rehabilitado y reocupado, ignoro si teniendo en consideración los riesgos geológicos existentes (ya conocidos, a la vista de los sucesos pasados).

Geno y la joven ayudante de campo Inés pasan junto a una construcción derruida

Diques en el barranco que desciende de las dos crestas formadas por  las Areniscas del Cañizar. Nuestro objetivo es la de la derecha
A partir de este punto cruzamos sobre los diques y comenzamos a ascender campo traviesa. Las laderas están cubiertas de vegetación, ya que en su mayor parte son bancales abandonados. De vez en cuando encontramos bloques de areniscas con estratificación cruzada. Pendiente de la dificultad del ascenso no hice fotografías hasta que llegue casi arriba. Desde allí obtuve una buena vista del cerro de más al norte (en primer término ascendí al sur). La roca, muy bien expuesta, consiste en areniscas en bancos de espesor decimétrico, cuarcíticas, de color rosado (blanquecino en ocasiones). Presenta abundantes bandas ferruginosas. Las estructuras más abundantes consisten en estratificación y laminación paralela y cruzada de pequeña y gran escala (ripples, de surco, planar). En la base, como ya vimos en el artículo anterior, es posible encontrar pasadas conglomeráticas, menos frecuentes a techo.

Vista hacia el norte. A la derecha los bancos de la Fm. Cañizar. en el centro izquierda, tras una peña de materiales del Muschelkalk, se distingue la localidad de Gátova. 

La Fm. Cañizar se interpreta como depósitos fluviales de cauces entrelazados.

Vista a media escala del techo del afloramiento. Es posible apreciar abundantes estructuras de estratificación cruzada

Banco de estratificación paralela en la base (bajo el martillo) y estratificación cruzada  de surco en la parte superior
Es posible leer una descripción e interpretación de los ripples de corriente en este mismo blog, en este artículo.

Laminación cruzada
Estructura compleja, quizá atribuible a un proceso de acreción lateral de un canal
Moteado ferruginoso
Una vez arriba disfrutamos de excelentes vistas de Marines viejo y el resto de la comarca. En el descenso, más sencillo que la subida aunque implica un rodeo más largo (y la oportunidad de repasar la Fm. Alcotas), encontramos un alcornocal con árboles muy desarrollados.Un ejemplo del bosque típico de la Calderona (o lo que va quedando). Una de las satisfacciones de la geología es poder disfrutar de lugares y vistas como estos.

Marines viejo desde lo alto.Vista al oeste

Vista hacia el sur. Más allá de las estribaciones más meridionales de la sierra se ve la llanura  aluvial del Turia
Bosquecillo de alcornoques
Pero nuestro paseo no ha terminado. La carretera CV-25, que nos ha traído hasta aquí, nos ofrece un ventana a este periodo de la historia de la Tierra de gran interés. En el camino de regreso desde Marines viejo hacia Olocau vale la pena hacer una parada para ver qué ocurrió a continuación. Y descubriremos que nos es muy familiar. Nos detendremos antes de llegar a esta última población (punto marcado con un 1 en el siguiente plano) y recorreremos la carretera a pie hasta el punto 2.

Plano de Olocau. En este caso recorreremos a pie la CV-25 para poder estudiar los taludes de la carretera.
Lo que me hizo detenerme en este lugar en primer lugar fue la siguiente estructura, vista una y otra vez al pasar junto a ella sin encontrar tiempo para parar a estudiarla.


Lo que vemos en la fotografía es una sucesión de relleno con desplazamiento lateral de no menos de cuatro canales amalgamados, de abajo a la izquierda a arriba a la derecha. El flujo del agua era en una dirección que cruzaba en cierto ángulo la carretera. Son identificables por tener una base curva, erosiva, y un límite superior plano (donde no éste no ha sido erosionado por el canal siguiente). Tanto el banco inferior como el relleno de los propios canales están constituidos por arenisca cuarcítica de grano medio. Casi nos es posible ver fluir estos antiguos ríos de hace 250 millones de años. Si examinamos en detalle el talud de la carretera observaremos cosas (además de la litología) que nos harán pensar que nos encontramos ante la Fm. Cañizar.

Detalle de la estratificación cruzada en las areniscas del entorno de los canales de la imagen anterior
Pero en realidad no es así. Se trata de la Fm. Eslida, que guarda un gran parecido con la Fm. Alcotas: básicamente limos rojizos con intercalaciones de areniscas, en este caso de más potencia que en el último caso. Las estructuras son similares, pero es que el ambiente sedimentario también: llanuras de inundación surcadas por ríos. El gran parecido de facies y litologías dificultó en gran medida el establecimiento de unidades formales en el estudio del Bundsanstein, y nosotros lo hemos comprobado de primera mano. Las areniscas que acabamos de estudiar corresponden a una de las intercalaciones descritas.

En nuestro caso no hemos podido observar la transición entre la Fm. Cañizar y la unidad suprayacente, la Fm. Eslida (en un futuro tengo pensado acometer la búsqueda de algún punto dónde aflore esta transición), pero si seguimos recorriendo la carretera en dirección a Olocau descubriremos más detalles interesantes. Recordemos que estamos viajando hacia el futuro a través de las rocas...Por ejemplo, la siguiente imagen  nos da una idea general de en qué consiste la Fm. Eslida: al girar una curva nos encontramos con esta alternancia rítmica de areniscas y limos acumuladas en una secuencia de episodios de colmatación de canales  (areniscas) que acaba en la deposición de los limos de llanura aluvial. Además, es bien visible la presencia de un sistema de fallas normales que delimitan bloques hundidos con pequeño desplazamiento vertical.

Sistema de fallas que corta un paquete alternante de areniscas y limos de la Fm. Eslida
En las inmediaciones del punto anterior encontramos una capa de arenisca con estratificación cruzada que presenta un contacto erosivo en la base con unos limos parduzcos que podrían ser un nivel con cierto desarrollo de suelos. El conjunto quizá representa el avance de una barra sobre el cauce o la migración de un canal con desarrollo de una point bar.

Areniscas con estratificación cruzada sobre un nivel de limos parduzcos
Canto blando intercalado en las areniscas. Se trata de un fragmento de barro semiconsolidado arrastrado por una avenida que desborda el cauce y depositado más adelante

Ripples en los limos rojizos
Por último, al llegar al punto dos, ya en Olocau, encontramos a la derecha de la carretera un talud con una buena exposición de un nivel predominantemente limoso con dos cuerpos canaliformes intercalados.

Dos cuerpos canaliformes en los limos de la Fm. Eslida
Y aquí termina nuestro recorrido de hoy. Es el momento de repasar y poner en orden lo que hemos visto.

Ya vimos que tras la colisión de masas continentales que dio origen a Pangea en el Carbonífero, el desmantelamiento de los relieves variscos proporcionó el material para el relleno de las cuencas subsidientes que rodeaban a la cordillera en proceso de demolición. Conforme las montañas desaparecían y las cuencas se rellenaban las corrientes tenían menos energía y se pasó de la deposición de conglomerados (Fm. Boniches) a los limos de la Fm. Alcotas. En ese momento, hace 250 Ma, el paisaje estaba formado por grandes llanuras por las que discurrían ríos hacia el Paleothetys. El clima era árido y apenas existían relieves en lo que entonces era Iberia. Entonces, un descenso en la tasa de subsidiencia (hundimiento de las cuencas y, por tanto, capacidad de acumulación de sedimentos) lo que produjo un cambio en el estilo fluvial desde sistemas de alta acomodación (la Fm. Alcotas) a otro de baja acomodación (la Fm. Cañizar). La Fm. Cañizar está formada por depósitos de canales entrelazados, con predominancia del transporte por carga de fondo. En este blog podréis encontrar buenas imágenes de este tipo de paisaje: http://www.fastwindtoaim.blogspot.com.es.

Sin embargo, eventualmente la tasa de subsidiencia volvió aumentar. Las fracturas de la corteza originadas durante la orogenia Varisca y posterior distensión se reactivaron y este hundimiento generó el espacio para acomodar más sedimentos. Nos encontramos en el mismo escenario del final del Pérmico y por eso la Fm. Eslida se parece tanto a la Fm. Alcotas. De nuevo en la página anterior hay buenos ejemplos de paisajes de llanuras de inundación. Seguid este enlace.

A continuación una reconstrucción paleogeográfica de Europa en el inicio del Triásico. En color gris se representa a modo de orientación el perfil de la geografía actual.

Posición aproximada de Iberia en el tránsito Paleozoico-Mesozoico. Modificado del sitio web de Colorado Plateau Geosystems, del Prof. Ron Blakey: http://cpgeosystems.com/index1.html
Así pues, tras la formación del orogeno Varisco en el Carbonífero se sucedieron dos secuencias sedimentarias con paso de medios de baja acomodación a alta acomodación. El Triásico inferior está muy avanzado y en breve el paisaje va a cambiar drásticamente ya que el Paleothetys invadirá el continente en la primera transgresión marina del Mesozoico. Pero eso lo veremos en el próximo artículo.

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