viernes, 28 de octubre de 2011

Vacaciones y geología en la Costa Brava (parte II)

La verdad es que ahora que parece que el otoño está aquí para quedarse (en lo meteorológico, claro) repasar fotografías de días más cálidos en la Costa Brava produce una curiosa mezcla de sensaciones, pero la obligación es la obligación: vamos a terminar de repasar el viaje a Begur, sus playas e interesantísimos afloramientos geológicos en esta segunda entrega (haz click aquí para repasar la primera parte de esta serie sobre la geología de la Costa Brava).

Begur posee, además de un núcleo urbano muy bonito y bien cuidado, un frente marítimo muy extenso con acantilados que, de tanto en tanto, albergan pequeñas y encantadoras playas. Una serie de caminos de ronda permite recorrerlos a la vez que se disfruta de grandes vistas al Mediterráneo, las Islas Medas y, como no, los propios acantilados. Nosotros hicimos en dos jornadas el trayecto desde El Racó hasta la reserva marina de Ses Negres (Geno, en una fase muy inicial de recuperación de su fractura, se portó como una monstrua y aguantó más de lo que nos imaginábamos). A continuación os muestro el recorrido:


Camino de Ronda entre El Racó y Ses Negres

¿Qué nos ofrece la geología del lugar? Pues en la zona confluyen muy diversos elementos: rocas metamórficas, rocas ígneas, rocas sedimentarias, plegamientos, intrusiones, estructuras sedimentarias...todo ello en el marco de la discordancia que señala el inicio de la formación de la cuenca del Ebro. Comencemos por situarnos: Durante el inicio de la era Terciaria la colisión entre la microplaca Ibérica y Europea cierra el estrecho mar que existía entre ambas y pliega los materiales depositados en ella para formar los Pirineos. A los pies del relieve en formación comienza a acumularse el material erosionado de las montañas en formación, en la denominada cuenca del Ebro. Posteriormente el mar vuelve a avanzar cubriendo los sedimentos gruesos recién depositados. Por tanto, podemos observar:

1. El basamento Cámbrico (depositado hace más de 500 millones de años)  deformado por la orogenia Hercínica (hace unos 300 m.a.) e intruido por filones de rocas ígneas. Recordemos que la orogenia Hercínica fue el resultado de la colisión entre antiguos continentes que dio lugar a Pangea. Este nivel está plegado y arrasado por la erosión y recubierto discordantemente por:

2. Los materiales Paleocenos - Eocenos (unos 50 m.a., para situarnos y sin precisar), primero propios de un ambiente continental y luego marino (muy abundantes en fósiles, como veremos) 

Es decir, veremos el resultado de brutales colisiones entre continentes, el levantamiento de cordilleras como resultado de las mismas y su posterior arrasamiento y cubrimiento con nuevos materiales.

Aquellos interesados pueden descargar una ficha muy completa correspondiente a este geotopo elaborada por la Generalitat (enlace aquí). Ahora estamos listos para comenzar el recorrido.

En la playa de L'Illa Roja pueden observarse multitud de detalles con gran interés estructural. Nada más llegar a la playa el contraste de colores y formas ya nos avisa de que se trata de un lugar interesante:

Vista de la playa de L'Illa Roja. Fijaos en el mosaico de colores y estructuras

Las siguientes imágenes repasan distintos elementos del afloramiento: el zócalo paleozoico y los sedimentos terciarios discordantes. En la siguiente fotografía vemos, en primer término, los mármoles paleozoicos verticalizados y, en segundo término, la sucesión de estratos terciarios en clara discordancia angular. El primer nivel, de brechas rojizas, corresponde a un ambiente contiental y es la base de la secuencia. Sobre ella y con contacto erosivo los niveles gris crema de los conglomerados marinos y sobre ellos los niveles de calcarenitas con laminación ondulada, diría que de oleaje.


Vista general de la discordancia

En el abrigo que se ve en el centro de la imagen anterior podemos 'tocar' el contacto entre el paleozoico y el Terciario:

La discordancia: el paleozoico, oscuro, abajo. El Terciario, rojizo, arriba.

Brechas arcillosas continentales. Observad el color rojizo,
la presencia de matriz arcillosa y los  clastos angulosos
 poco seleccionados
Nivel de conglomerados marinos. Los clastos están mas redondeados y
 su origen está en los materiales paleozoicos. Contienen fósiles marinos
Detalle de los niveles calcareníticos con laminación ¿de oleaje?
La isla roja, que da nombre a la playa, ha dejado de serlo recientemente ya que un cambio en la dinámica del litoral a propiciado la formación de un tómbolo arenoso que la une a tierra firme. El origen de la isla está en un dique intrusivo que tiene su continuación en el lado de tierra.

L'Illa Roja y el tómbolo
Al continuar el camino hacia Sa Riera podemos ver multitud de detalles:

Micropliegues en los materiales paleozoicos 

En la construcción de algunas de las viviendas que recaen sobre el acantilado se han empleado bloques de roca procedentes de la excavación ejecutada para su cimentación. En muchos de ellos hay señales de actividad biológica. Fijaos en la siguiente imagen:

Sección por un plano horizontal de galerías de vivienda verticales
En un medio agitado y poco estable (como la arena de la playa en la zona batida por el oleaje) los animales filtradores excavan galerías verticales en las que se entierran, asomando a la superficie únicamente el aparato filtrador. Las secciones de la imagen anterior se asocian dos a dos, correspondiendo una al orificio de entrada y el otro al de salida, por donde se expelen los deshechos. Por suerte, podemos encontrar también las secciones verticales en U de estas 'viviendas':

Sección vertical de una galería análoga a la anterior.
Observad el orificio de entrada y el de salida: ¡casi podemos ver al animal dentro!
Ya en Sa Riera se puede disfrutar de calas como ésta. Fijaos en las viviendas del acantilado del otro lado: en algunos puntos casi no hay sitio para poner el hito de la línea del dominio marítimo terrestre. La verdad es que es indignante (como tendréis ocasión de ver en alguna fotografía más adelante).


Geno en Sa Riera

Este erizo no es fósil, pero nos permite ver el aparato masticador,
 conocido como 'linterna de aristóteles', compuesto por cinco dientes
Una vez pasada Sa Riera, ya al día siguiente como comprobaréis por la luz de las fotografías, continuamos encontrando cosas muy interesantes. Pero echemos primero la vista atrás:

Vista de L'Illa Roja (centro) desde la playa de Sa Riera. Observad los grandes
pliegues de los materiales oscuros a la izquierda de la isla.

Siempre me gusta encontrar foraminíferos. Como ya hemos comentado en alguna ocasión se trata de animales unicelulares que segregan una concha. En el Paleógeno alcanzaron tamaños gigantescos (para un animal unicelular, claro). Aquí encontramos Nummulites, muy característicos del Eoceno y que debieron ser abundantísimos en el mar en aquella época.

Este afloramiento está formado por caliza nummulítica

En este detalle podéis apreciar el tamaño y estructura de una concha de nummulites
A partir de este punto el camino transita por unas areniscas repletas de fragmentos esqueletales de diversos organismos, principalmente bivalvos y erizos de mar. Bueno, en realidad hay que salirse un poco del camino y acercarse al borde del acantilado, en el pequeñísimo espacio entre las lujosas viviendas y el mar (viviendas que el Ministerio no derriba, como si hace con las propiedades de otra gente con menos 'glamour', como ya hemos podido ver en muchos sitios en Valencia). Y si no, mirad:


Las areniscas ricas en fragmentos esqueletales tienen un color anaranjado característico.
Fijaos en la piscina a la izquierda: más cerca del mar imposible
Restos de erizos de mar. Los fragmentos tubulares son espículas

Nivel de valvas
El hecho de que los restos estén tan fragmentados nos indica un medio con mucha energía.
¡¡Mirad que pliegues tipo chevron tan bonitos!!
Ya de vuelta, en la playa de El Racó, se puede ver esta curiosa estructura sedimentaria. Parece un volcán visto en sección ,y según mi opinión, se formó por el escape del agua atrapada bajo las distintas capas de arena. Observad como la arena inyectada bajo las láminas superiores las deforma formando esas curiosas líneas curvas a la derecha de la moneda:

Estructura de escape de agua
Aunque todo el entorno es bastante complejo. Pudiera ser que esa inyección de agua y arena se provocase por el desplazamiento del bloque de la izquierda (observad lo que parece una microfalla) que deformase las láminas de arena. En esta zona todo el conjunto tiene un aspecto ruiniforme, con grandes bloques de calcarenitas que parecen flotar en láminas muy deformadas de arenisca, como si se hubiese producido un deslizamento de los materiales, quizá a causa de un colapso por disolución en los niveles calizos. Sé que es difícil en una fotografía pero, ¿alguien quiere dar su opinión?:

Aspecto caótico de los materiales en la playa de El Racó:
 bloques y láminas deformadas
Por último, y para acabar, veamos dónde han acabado algunos de estos nummulites con el paso del tiempo. Lo que os muestro es parte del pasamanos de una escalera en Begur:

Destino final (de momento) de los nummulites del Eoceno
Espero haber despertado en vosotros el interés por esta zona. Realmente vale la pena. Nosotros, desde luego, disfrutamos mucho.


2 comentarios :

  1. Preciosos los paseos I y II por la costa.
    Los pliegues, dislocaciones, y colapsos intraformacionales, suelen estar ligados, efectivamente, a la dinámica cárstica. Son más típicos en rocas más plásticas, como los yesos y arcillas, pero parece que en la playa del Racó has pillado un buen ejemplo en arenas y calizas. O eso parece, porque ciertamente tiene pinta de ser bastante complejo.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Hola Nacho,

      La zona es muy bonita, y con la posibilidad de ver la discordancia todavía más. Me lo aconsejo Isaac Camps, autor del blog Bloc de Camp. Respecto a lo del paleokarst, tengo alguna foto más que no puse en el artículo pero que te puedo enviar por correo.

      Saludos

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