martes, 15 de enero de 2013

Vacaciones y geología en Benidorm

La provincia de Alicante es un auténtico paraíso geológico. Existen multitud de lugares de gran interés que, en muchos casos, se ve realzado por la espectacularidad del paisaje. Uno de estos lugares es la Sierra Helada, alineación montañosa que se extiende entre las localidades de Benidorm y L'Alfaç del Pi. Puesto que tuve la ocasión de pasar el fin de año en la zona aproveché para realizar varias salidas de reconocimiento por allí. Y como suele ocurrir con frecuencia, uno se queda con ganas de más. 
A pesar de esta sensación permanente de insatisfacción con el tiempo dedicado a la exploración de nuevos lugares, el resultado de mis aventuras geológicas en la zona fue altamente productivo. Ya revisamos la peregrinación al límite K/Pg en Agost. Hoy quiero presentaros el resultado de mis incursiones en la Sierra Helada.

Vista satélite de la Sierra Helada, entre las localidades de Benidorm y El Albir. Fuente: Google Earth
Esta sierra forma parte de la Cordillera Bética y está dividida en bloques por varias fallas directas que dan lugar a espectaculares acantilados que caen sobre el mar. La edad de los materiales abarca desde el Jurásico hasta el Cretácico inferior. Reúne multitud de detalles de gran interés didáctico, razón por la cual el Geolodía del año 2008 en esta provincia se celebró aquí, concretamente en el paseo que desde la playa del Albir conduce hasta el faro de Punta Bombarda.

La Sierra Helada vista desde la carretera entre Altea y El Albir. Fuente: Google Earth
Este sendero está pavimentado en toda su longitud y es, por tanto, accesible para personas de cualquier condición física o que vayan acompañados de niños pequeños, como fue nuestro caso. Además, está perfectamente señalizado ya que forma parte del Parque Natural. En esta salida me acompañaron Geno, el joven Óscar y mi sobrina, la joven ayudante de campo Leonor. En la siguiente imagen puede verse el recorrido.

Sendero del faro de Punta Bombarda. Parte de la playa de El Albir y serpentea desde la parte superior izquierda de la imagen a la esquina inferior derecha. Fuente: Google Earth
Echemos un vistazo al mapa geológico. Como vemos durante la ruta atravesaremos materiales de edad Albiense (Cretácico inferior). Al aproximarnos a Punta Bombarda también cruzaremos varias fallas, lo que nos permitirá apreciar interesantes formaciones geológicas.

Mapa geológico de Punta Bombarda. Fuente: MAGNA50 - IGME
Litológicamente veremos, por un lado, areniscas calcáreas bioclásticas de textura grainstone con estratificaciones cruzadas y, por otro, calizas nodulosas y calizas con rudistas. El ambiente sedimentario corresponde al de una plataforma carbonatada somera, con areas de mayor energía donde se desarrollaban las barras calcareníticas y otros más resguardados en los que existían arrecifes con corales, rudistas, pelecípodos...Pero comencemos ya nuestro recorrido. Partimos de la playa de El Albir. Ya desde el principio encontramos interesantes detalles. Si nos aproximamos a ver el pequeño acantilado que cae sobre la grava de la playa podemos apreciar la discordancia angular entre los materiales cuaternarios y las capas inclinadas del Cretácico. En estas últimas es posible descubrir las galerías construidas por los habitantes de aquel mar antiguo. Aquellos seres empleaban fragmentos de conchas y otros medios a su alcance para reforzar las galerías en que residían. Estas viviendas han quedado conservadas como icnofósiles. Este en particular ha sido bautizado como Ereipichnus geladensis.

Discordancia angular entre los materiales cretácicos (en primer término) y los cuaternarios (arriba) de color rojizo. Estos últimos proceden de la erosión de los relieves de la propia sierra

Techo de una capa en la que destacan las galerías de Ereipichnus geladensis

Detalle de una galería en la que se aprecia el interior hueco y la pared, formada por fragmentos bioclásticos
Una vez visitada la playa comenzamos el camino hacia el faro. Al principio atravesamos la urbanización construida en la falda de la sierra y, tras unos diez minutos, encontramos el acceso al parque natural. En algunos puntos hay miradores señalizados que permiten disfrutar de muy buenas vistas del Puig Campana. Esta montaña alcanza más de 1.400 m de altura, aún más imponentes por su proximidad al mar.

Vista desde el sendero. Al fondo y a la izquierda el Puig Campana. En el centro la playa de El Albir, que visitamos al principio del recorrido
Las primeras rocas que encontramos son unas calizas bioclásticas con textura grainstone, principalmente integradas por fragmentos esqueléticos. Son propias de ambientes de alta energía.

La joven ayudante de campo Leonor junto a un banco de calizas bioclásticas

Detalle de las calizas anteriores. Fijaos que están integradas por fragmentos esqueletales y que no existe matriz entre los granos
En este punto de la ruta cruzaremos un túnel. Justo en este punto podemos ver el contacto entre unas margas gris-azuladas y las calizas bioclásticas anteriores, suprayacentes, que presentan textura nodulosa a causa de la bioturbación.  A la salida del túnel, a la derecha, las margas conservan algunos de sus antiguos habitantes. Se trata de unos moluscos bivalvos llamados condrodontos que formaban colonias semienterradas en el fango.

Cambio de litología en el túnel

Condrodontos. La joven ayudante de campo Leonor está de pie frente a la ladera
Una vez salimos del túnel divisamos a lo lejos el faro.

Punta Bombarda y el faro
A partir de este punto encontramos calizas oolíticas y bioclásticas, con textura grainstone. Los oolitos requieren para su formación agitación constante, de forma que el carbonato precipite formando envueltas concéntricas sobre algún cuerpo que sirva de núcleo como, por ejemplo, un fragmento de concha. Estos materiales con frecuencia presentan estratificaciones cruzadas  de media y gran escala. Todo ello evidencia un ambiente energético de poca profundidad, con corrientes. Veamos algunos ejemplos.

Grainstone oolítico en el que también es posible observar varios ejemplares de orbitolinas con su sección triangular característica. En algún caso incluso se aprecia algún ejemplar cónico.
La joven ayudante de campo Leonor sentada sobre una barra con estratificación cruzada
Eventualmente llegaremos a una de las grandes fallas que delimitan el bloque descolgado de Punta Bombarda. A favor de esta falla se ha producido la circulación de agua que ha disuelto y precipitado distintos minerales, dando lugar, incluso, a mineralizaciones de hierro que en su momento se explotaron como minas de ocre. Los paneles de la ruta informan adecuadamente de la historia de estas minas.

El color rojizo del terreno en la esquina inferior izquierda de la imagen evidencia su contenido en hierro. Se aprecian restos de las edificaciones de las antiguas minas de ocre
Hematites, un mineral formado por óxidos de hierro
La joven ayudante de campo Leonor sentada frente a un espeleotema formado por calcita fibrosa que ha precipitado rellenando una de las grietas asociadas a la red de fallas
Y así por fin alcanzamos el faro. Además de disfrutar de las excelentes vistas sobre el Mediterráneo y la costa podemos estudiar un parche arrecifal del Cretácico inferior. Este parche, desarrollado sobre la plataforma carbonatada que constituía el margen de Iberia hace más de 100 m.a., estaba construido y habitado por una diversidad de seres entre los que cabe citar corales, foraminíferos, moluscos bivalvos, esponjas, etc. Este arrecife creció sobre fondos fangosos de aguas tranquilas, al resguardo de otras zonas más agitadas donde tenía lugar la formación de las barras oolíticas y bioclásticas que vimos anteriormente. La presencia de corales es un indicativo de la posición de Iberia en aquel momento, ya que estos animales sólo prosperan en bandas de latitud situadas entre 25º - 30º al norte y sur del ecuador. Otros habitantes son los rudistas, bivalvos bioconstructores que en aquella época rivalizaban con los propios corales y que se extinguieron al final del Cretácico. Todos estos seres formaban una comunidad integrada en la cual cada uno tenía su nicho en relación con el resto y las condiciones del medio. Viajemos al pasado a través de las evidencias del presente.



Secciones de rudistas
Secciones de coral ramoso. Las secciones que son perpendiculares al eje de cada 'rama' son subcirculares. Las que son subparalelas aparecen son alargadas
En este detalle se aprecia perfectamente la estructura interna del coral, en la que unos tabiques  (septos) dividen la sección en cámaras (click para ampliar)
Detalle de coral masivo, propio de zonas de arrecife sometidas a mayor energía del medio
Alveolos en la roca resultado de la acción de organismos perforadores
Realmente este accesible y muy agradable sendero nos permite obtener una imagen bastante completa del paisaje en el momento en que se formaron estas rocas. Un fondo marino poco profundo de aguas cálidas y lleno de vida. A pesar de la proximidad de esta sierra al mar estas rocas han pasado por multitud de circunstancias, muchas más de las que podría pensarse a juzgar por lo cercano del medio marino dónde se sedimentaron los materiales que las integran. Millones de años después la colisión entre las placas africana e ibérica levantaron los relieves que ahora podemos ver. Pero esta es otra historia. Antes de marcharnos del faro disfrutemos de nuevo de la vista:

La sierra de Bernia a la derecha, con Altea en el centro de la imagen, el cabo de San  Antonio al fondo y el Peñón de Ifach a la derecha 
Por último quiero mostraros otra formación muy recomendable. En el extremo occidental de la sierra, junto a Benidorm, es posible observar un campo de dunas trepadoras fósiles que se desarrolló durante el descenso del nivel del mar asociado a la última glaciación, hace unos 80.000 años. En aquel entonces el viento transportó la arena del fondo marino que quedó al descubierto y la empujó contra la sierra, formando las dunas. Para verlas hay que acercarse a una zona conocida como 'Dos calas'. Desde aquí, siguiendo un sendero señalizado que forma parte del parque natural (muy parecido al que hemos seguido en Punta Bombarda) se llega a la torre vigía de Seguró. Desde allí podemos ver las dunas.

Amanece sobre la torre de Seguró
Dunas trepadoras recostadas sobre las calizas del Cretácico inferior. Es posible apreciar la estratificación cruzada eólica de gran escala 
Lamentablemente no es posible descender hasta las dunas. El acceso parece posible sólo desde el mar, y aparentemente no sin dificultades.

Y esto es todo. Una vez más hemos podido comprobar que en esta zona hay mucho más que hacer que limitarse a la estrecha franja arenosa que conocemos como playa. Sólo hay que ampliar un poco el horizonte...

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lunes, 14 de enero de 2013

El Muschelkalk en Cortes de Pallás: Epílogo

Este artículo es la penúltima entrega de una serie de varios artículos dedicada, en origen, a estudiar varios afloramientos del del Muschelkalk en Cortes de Pallás. Sin embargo, conforme avancé en la investigación, pude observar que tanto el Muschelkalk como el Supra-Keuper o Infra-Lías se confunden con facilidad, ya que ambos se presentan en facies muy similares. 

En ocasiones las ideas han de reposar y su descomposición fertiliza el terreno para la llegada de otras nuevas. Éste parece ser el caso con los afloramientos del Muschelkalk estudiados en los tres artículos previos (pueden consultarse aquí: parte I, parte II y parte III). 

Los materiales está cartografiados como de edad Muschelkalk en la hoja correspondiente del MAGNA50 del IGME (745 Jalance). De ser así se trataría de los materiales más antiguos aflorantes en Cortes. Como ya vimos en el primer artículo de la serie, el estudio sistemático del Triásico medio no se ha acometido sistemáticamente hasta muy recientemente (tanto como los años noventa del siglo XX), principalmente a causa de la inexistencia de buenos afloramientos. La tectónica no ayuda ya que el hecho de que los materiales plásticos del Keuper actúen como nivel de despegue dificulta mucho encontrar cortes continuos. 

Esta situación también se da en Cortes. Durante los últimos tiempos recorrí la zona a la búsqueda de un lugar donde estas rocas estuviesen expuestas de forma lo bastante buena como para permitir una descripción suficiente, y éste parece ser el caso del macizo de Guartipol. En cualquier caso tampoco aquí podemos observar los tres miembros que constituyen el Musch en la cordilleras Ibérica y Costero-catalana: dos carbonatados (M1 y M3) separados por un piso detrítico evaporítico (M2). Las formaciones correspondientes son Dolomías de Landete (M1), Yesos y arcillas del Mas (M2) y Dolomías de Cañete (M3). Tan sólo encontramos una barra carbonatada que no fui capaz de asignar con certeza a ninguna de estas formaciones. 

En un principio atribuí este hecho a las complicaciones tectónicas, en la línea de lo expresado por los autores de la Memoria de la hoja 745. Pero de alguna forma no me quedé del todo satisfecho y el desasosiego interior con esta idea ha ido creciendo alimentado por la reflexión en torno a ciertas ideas:

1. Hay una gran diferencia entre los afloramientos atribuidos al Musch. La mayoría se encuentran distribuidos a los largo del eje del anticlinal en materiales del Triásico superior, verticalizados. Los paquetes de estratos tienen muy poca potencia. La litología es dolomítica, en general, pero se dan también margas y calizas. A diferencia del caso de Guartipol, en algún caso he encontrado moldes de gasterópodos de pequeño tamaño. La textura suele ser micrítica y los colores ocres, amarillentos o blanquecinos

Afloramiento del Musch en el paraje conocido como puntal del Barrancazo
Otro afloramiento verticalizado cerca de la Casa de la Sabina. Se ha cartografiado como Muschelkalk, cuando en realidad, más probablemente, se trata de dolomías del Cretácico Superior
2. En el caso de Guartipol el contacto es mecánico, con el Musch cabalgando sobre los yesos blanco-grisáceos de la Fm Ayora . Recuperemos esta imagen del afloramiento:

Materiales del carbonatados atribuidos al Musch (color pardo) cabalgando obre los materiales evaporíticos del K5 (blanco-grisáceo) a la derecha. Obsérvese la falla normal en la esquina superior izquierda
Yeso microcristalino en el núcleo de un pliegue en las dolomías atribuidas al Musch en el paraje conocido como Rumasa, cerca del poblado de Las Viñas
3. El último elemento de duda lo constituye el nivel brechoide y las carniolas amarillentas que aparecen en tránsito continuo sobre el K5 culminando la secuencia en muchos afloramientos, como en el caso de Rumasa. Estos niveles no casan con las descripciones de los miembros M1 u M3

Brechas dolomíticas a techo en el paraje Rumasa (Cortes de Pallás)
Todo ello plantea una duda que podemos expresar de la siguiente manera: en muchos de los afloramientos, como es el caso de Rumasa, no nos encontramos no ante materiales del Musch, sino ante el supra-Keuper o infra-Lías: en particular las formaciones Dolomías tableadas de Imón y las Carniolas de Cortes de Tajuña. Esta solución cuadra con la disposición estratigráfica observada en campo y con la litología de los materiales. 

Para verificar esta idea he realizado una consulta en la literatura disponible y he dado con un artículo publicado en el número 20 de Cuadernos de Geología Ibérica, en 1990: "Facies carbonato-evaporíticas del Trías Superior y tránsito al Lías en el Levante español: nuevas precisiones estratigráficas", por A. Pérez-López et.al. En él se pone de manifiesto que, efectivamente, los contactos entre las Dolomías tableadas de Imón y las facies evaporíticas del Triásico terminal suelen estar mecanizados, incluso cuando la secuencia estratigráfica es normal. También se revela que, a lo largo del valle de Ayora, varios afloramientos del supra-Keuper han sido confundidos con el miembro carbonatado superior M3 del Musch.

Este nuevo material prácticamente me ha convencido de que, al menos en el caso de de Rumasa estamos observando el tránsito entre el Triásico y el Jurásico.

Sin embargo, dada la dificultad que presenta el estudio de estos materiales esta vez no me precipitaré. Tengo previsto acercarme a analizar el afloramiento sobre el que se asienta el castillo de Ayora ya que está formado por las formaciones Imón y Cortes de Tajuña. Espero que tras ello pueda ser más tajante en mis conclusiones, lo que supondrá, de entrada, el cambio del título de la serie y, además, continuar con la búsqueda de nuevos ejemplos del Musch.


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jueves, 10 de enero de 2013

El Muschelkalk en Cortes de Pallás (Parte III)

Es el momento de acabar con nuestro repaso a los materiales más antiguos que afloran en el término de Cortes de Pallás. En las entregas anteriores (repasar aquí la I y aquí la II) visualizamos como hace más de 230 millones de años esta área de Iberia se encontraba en la orilla de un mar somero (como por otra parte parece haber sido durante gran parte de la historia geológica de Cortes). Hoy continuaremos ascendiendo en la sucesión estratigráfica (y viajando adelante en el tiempo). Echemos un vistazo en primer lugar al mapa geológico del macizo de Guartipol, un buen afloramiento de las rocas de esta época. 

Mapa geológico del macizo de Guartipol. El Musch en violeta oscuro. El Keuper en violeta claro. Fuente: SIGECO-IGME
En este caso cruzamos el barranco que separa los afloramientos 1 y 3. Recorreremos un camino forestal que se dirige desde este a oeste hasta el punto señalado con el número 3 en el plano. Desde el punto de partida vemos los materiales del afloramiento número 1 al otro lado del barranco. En la ladera se produce el contacto entre el Keuper en la base y el Musch en la parte superior, en posición invertida ya que los primeros se depositaron en un momento posterior a los segundos. Como ya vimos, la tectónica es la responsable de esta inversión. La fotografía está tomada mirando hacia el Este en el momento del amanecer, por lo que he tenido que ajustarla un poco.

Contacto entre el Muschelkalk y el Keuper infrayacente
En nuestro punto de partida los materiales son los mismos que encontramos en el techo del afloramiento 1. Dolomías estratificadas en bancos centimétricos. Observad el buzamiento de las capas.

Dolomías en el punto de partida de nuestro recorrido. Al fondo el tramo final de la rambla de los gallegos antes de llegar a su desembocadura en el cañón del Júcar. Fijaos en el fuerte encajamiento a favor de la Fm. Arcillas de Cofrentes (K3)
Vista de los senderos que vamos a recorrer en la cima del macizo de Guartipol, mirando de Oeste a Este
A partir de ahora, sin embargo, la litología cambia significativamente. El contenido detrítico aumenta y también aparece cierto contenido de yeso, aparentemente resedimentado.

Facies detríticas, arcillas y yesos depositados sobre las dolomías
Detalle del yeso detrítico
A continuación aparece un espectacular nivel de arcillas dolomíticas con grietas de retracción y lo que parece bioturbación en la forma de perforaciones verticales. Es una evidencia no ya de somerización, sino de exposición subaérea.

Grietas de retracción en arcillas dolomíticas

Detalle de la anterior. Fijaos en las perforaciones, posiblemente de origen biogénico
En asociación con estas arcillas aparece un nivel de carniolas dolomíticas con moldes de evaporitas.

Carniolas dolomíticas de color parduzco. Este color se debe al contenido en limolita y otros óxidos de hierro, lo que diferencia a estas carniolas de las halladas en el afloramiento 2 y sugieren un medio de depósito más árido y oxidante
Detalle de las carniolas
Parece evidente que nos encontramos con ambientes de transición costeros en un clima árido y cálido, con evolución desde medios sub e inter mareales (artículos anteriores) a inter y supramareales. No encontramos fósiles hasta ahora. A continuación hallamos una brecha de cantos dolomíticos planos, quizá debida a procesos de disolución, e inmediatamente por encima de ella un banco calizo con abundantes fósiles.

Banco carbonatado. El martillo reposa sobre el nivel brechoide. Por encima la caliza con fósiles
Detalle de la brecha de cantos planos
Caliza con fósiles que no fui capaz de identificar ¿ideas?
A partir de este punto una falla hace que volvamos a encontrar las carniolas. Aquí también finaliza nuestro recorrido del afloramiento 3 y del Muschelkalk. Y también de la Era Mesozoica en Cortes. En futuros artículos nos acercaremos al Terciario para completar la historia geológica de este trocito de nuestro planeta.

Actualización: 

Este artículo es la penúltima entrega de una serie de varios artículos dedicada, en origen, a estudiar varios afloramientos del del Muschelkalk en Cortes de Pallás. Sin embargo, conforme avancé en la investigación, pude observar que tanto el Muschelkalk como el Supra-Keuper o Infra-Lías se confunden con facilidad, ya que ambos se presentan en facies muy similares. Esta circunstancia se pone de relieve en el  siguiente artículo de la serie, a saber:

 El Muschelkalk en Cortes de Pallás. Epílogo.


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domingo, 6 de enero de 2013

Una peregrinación geológica: el límite K/T (K/Pg) en Agost

"Looking back across the abyss of time which separates us from the Cretaceous, we can somehow feel nostalgia for a long-lost world, one wich had its own rhythm and harmony. We feel a special sadness when we think about its plants and animals, fish and birds -for most of the Cretaceous animals and plants are irretrievably lost. We can even feel some sorrow as we imagine the sun setting over a western ocean, painting the clouds with orange and red and yellow and gold, on the last evening of that world. For the Cretaceous world is gone forever, and its ending was sudden and horrible".

Walter Alvarez. T-Rex and the crater of Doom

El pasado día 31 de diciembre celebramos un momento simbólico, el cambio de año. El fin de un periodo y el inicio de otro, en el que depositamos todas nuestras esperanzas y anhelos. En esta ocasión dediqué este simbólico momento para cumplir con un viejo deseo y visitar junto con Geno, la joven ayudante de campo Inés y el aún más joven Óscar un lugar todavía más cargado de significado: el límite entre el Cretácico y el Paleógeno (o el Cretácico y el Terciario, como suele denominarse habitualmente con una visión más relajada de la coherencia en la jerarquía de unidades cronoestratigráficas). Aproveché para ello que nos encontrabamos en Benidorm, a una distancia lo suficientemente corta de Agost como para hacer obligado el desplazamiento a este afloramiento.

Digo 'lugar' pero en realidad este afloramiento constituye una fotografía revelada en roca de un momento crucial en la historia de la Tierra: el preciso momento en el que un cuerpo procedente del espacio golpeó nuestro planeta arrasando su superficie y acabando casi instantáneamente con la mayor parte de las formas de vida que lo poblaban (concentrados en el imaginario colectivo en los dinosaurios).

Es curiosa la atracción de los seres humanos por ciertos objetos. Cuando alguno de ellos tiene una relación definida con un hecho histórico relevante adquiere un valor incomparable, muy superior a los de cualquier otro objeto de la misma época. No es lo mismo una copa de principios de la era cristiana que la copa que usó Jesucristo en la Última Cena (el Grial). Recordemos la gran cantidad de reliquias de la Veracruz, sin duda alguna un auténtico bosque. La Declaración de independencia. La máscara funeraria de Tutankhamon. De alguna forma estos objetos se convierten en un nexo que nos conecta directamente con el pasado. Excitan nuestra imaginación y nos permiten revivir sucesos pasados como si formásemos parte de la escena. De alguna forma se convierten en el hecho mismo.

Quizá eso explique el profundo sentimiento con el que uno se aproxima a este corte en la carretera que une Agost con Castalla. En las margas y arcillas expuestas está conservado el momento mismo del tránsito entre un mundo antiguo y otro nuevo, surgido de la destrucción del anterior. No podría ser de otra manera. Si no hubiese sido por algo tan fortuito como inexorable (en atención a las leyes de la mecánica celeste) la dominación de los dinosaurios habría continuado y los mamíferos no habrían podido ocupar el lugar preferente dejado por éstos (espero que las bacterias sepan perdonar mi chovinismo biológico). Y nosotros no estaríamos aquí...

Corte en la carretera donde aflora el límite K/T en la carretera entre Agost y Castalla
En los materiales depositados en las aguas de un mar antiguo hay una capa oscura. Es muy delgada, apenas unos centímetros. En la base hay una línea aún más delgada y oscura, rojiza. La alta concentración de iridio descubierta por los Álvarez y el resto del equipo que reveló este suceso asombroso es la firma del impacto meteórico. La línea oscura de la base está compuesta por el material eyectado al espacio después de la brutal colisión que cayó sobre la Tierra posteriormente, como una fina lluvia de muerte. El color oscuro de la capa se debe a la alta concentración en materia orgánica de la misma: esta materia orgánica son los restos de los seres que murieron durante y tras el impacto en tal cantidad que su descomposición agotó todo el oxígeno disponible en el agua, convirtiendo el mar en un entorno asfixiante para los desdichados supervivientes. Las condiciones 'normales' se restablecieron un tiempo después, pero el mundo ya no era el mismo. Entre otras cosas, ya no había amonites en el mar.

Recorrí la zona a conciencia tratando de seguir la línea sobre el terreno, pero es harto difícil ya que la ladera está cubierta de derrubios que enmascaran el contacto. A la postre el mejor lugar es el propio talud y eso gracias a que otros antes que yo han visitado el lugar y una cicatriz evidencia la sección donde se han cogido muestras, manteniendo libre la franja del límite.

Vista general de la ladera donde se encuentra la transición entre el Cretácico y el Paleógeno
La joven ayudante de campo Inés señala el límite K/T
Hay algo fascinante en este lugar. Hay otras extinciones, otros límites, pero ninguno como éste. La velocidad a la que se produjo el cambio, lo caprichoso del mismo, su naturaleza caprichosa, a la vez imprevisible e inevitable, todo ello convierte estos centímetros de arcilla en algo único. Aquí las tenéis:

Y aquí está, el límite K/T: fotografía en roca del fin de una era...
Más de cerca. Si guardáis la imagen y la ampliáis apreciaréis la línea oscura de color rojizo en la base
Quizá pueda considerarse reprobable, pero no pude evitar llevarme algo de este momento de la Tierra en la forma de una muestra. La tengo en casa en una caja con tapa trasparente y ocupa un lugar preferente en mi colección. A la lupa podemos apreciar la delgada línea de ejecta, partículas caídas del cielo procedentes del lugar del impacto, en la actual península del Yucatán, en Méjico, un día terrible hace 65 millones de años.

Vista a través de la lupa X10 de una muestra de la capa oscura.  La base está compuesta por ejecta lanzados al espacio en todas direcciones en el momento del impacto
Probablemente ni me he acercado a describir adecuadamente mis sentimientos durante esta auténtica peregrinación. Si tenéis ocasión de visitar en algún momento alguno de los afloramientos del límite K/T repartidos por el mundo no la dejéis pasar. Podéis encontrar una descripción detallada de ellos en la página del profesor Jan Smit, participó en ese inmenso proyecto de investigación liderado por Walter Álvarez que descubrió estos asombrosos sucesos. Y en cualquier caso es casi obligado leer el relato de este acontecimiento y del propio proceso de la investigación por parte del Profesor Álvarez narrados por el mismo en T-Rex and the crater of Doom (T-Rex y el cráter de la Muerte, en castellano).

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