lunes, 14 de enero de 2013

El Muschelkalk en Cortes de Pallás: Epílogo

Este artículo es la penúltima entrega de una serie de varios artículos dedicada, en origen, a estudiar varios afloramientos del del Muschelkalk en Cortes de Pallás. Sin embargo, conforme avancé en la investigación, pude observar que tanto el Muschelkalk como el Supra-Keuper o Infra-Lías se confunden con facilidad, ya que ambos se presentan en facies muy similares. 

En ocasiones las ideas han de reposar y su descomposición fertiliza el terreno para la llegada de otras nuevas. Éste parece ser el caso con los afloramientos del Muschelkalk estudiados en los tres artículos previos (pueden consultarse aquí: parte I, parte II y parte III). 

Los materiales está cartografiados como de edad Muschelkalk en la hoja correspondiente del MAGNA50 del IGME (745 Jalance). De ser así se trataría de los materiales más antiguos aflorantes en Cortes. Como ya vimos en el primer artículo de la serie, el estudio sistemático del Triásico medio no se ha acometido sistemáticamente hasta muy recientemente (tanto como los años noventa del siglo XX), principalmente a causa de la inexistencia de buenos afloramientos. La tectónica no ayuda ya que el hecho de que los materiales plásticos del Keuper actúen como nivel de despegue dificulta mucho encontrar cortes continuos. 

Esta situación también se da en Cortes. Durante los últimos tiempos recorrí la zona a la búsqueda de un lugar donde estas rocas estuviesen expuestas de forma lo bastante buena como para permitir una descripción suficiente, y éste parece ser el caso del macizo de Guartipol. En cualquier caso tampoco aquí podemos observar los tres miembros que constituyen el Musch en la cordilleras Ibérica y Costero-catalana: dos carbonatados (M1 y M3) separados por un piso detrítico evaporítico (M2). Las formaciones correspondientes son Dolomías de Landete (M1), Yesos y arcillas del Mas (M2) y Dolomías de Cañete (M3). Tan sólo encontramos una barra carbonatada que no fui capaz de asignar con certeza a ninguna de estas formaciones. 

En un principio atribuí este hecho a las complicaciones tectónicas, en la línea de lo expresado por los autores de la Memoria de la hoja 745. Pero de alguna forma no me quedé del todo satisfecho y el desasosiego interior con esta idea ha ido creciendo alimentado por la reflexión en torno a ciertas ideas:

1. Hay una gran diferencia entre los afloramientos atribuidos al Musch. La mayoría se encuentran distribuidos a los largo del eje del anticlinal en materiales del Triásico superior, verticalizados. Los paquetes de estratos tienen muy poca potencia. La litología es dolomítica, en general, pero se dan también margas y calizas. A diferencia del caso de Guartipol, en algún caso he encontrado moldes de gasterópodos de pequeño tamaño. La textura suele ser micrítica y los colores ocres, amarillentos o blanquecinos

Afloramiento del Musch en el paraje conocido como puntal del Barrancazo
Otro afloramiento verticalizado cerca de la Casa de la Sabina. Se ha cartografiado como Muschelkalk, cuando en realidad, más probablemente, se trata de dolomías del Cretácico Superior
2. En el caso de Guartipol el contacto es mecánico, con el Musch cabalgando sobre los yesos blanco-grisáceos de la Fm Ayora . Recuperemos esta imagen del afloramiento:

Materiales del carbonatados atribuidos al Musch (color pardo) cabalgando obre los materiales evaporíticos del K5 (blanco-grisáceo) a la derecha. Obsérvese la falla normal en la esquina superior izquierda
Yeso microcristalino en el núcleo de un pliegue en las dolomías atribuidas al Musch en el paraje conocido como Rumasa, cerca del poblado de Las Viñas
3. El último elemento de duda lo constituye el nivel brechoide y las carniolas amarillentas que aparecen en tránsito continuo sobre el K5 culminando la secuencia en muchos afloramientos, como en el caso de Rumasa. Estos niveles no casan con las descripciones de los miembros M1 u M3

Brechas dolomíticas a techo en el paraje Rumasa (Cortes de Pallás)
Todo ello plantea una duda que podemos expresar de la siguiente manera: en muchos de los afloramientos, como es el caso de Rumasa, no nos encontramos no ante materiales del Musch, sino ante el supra-Keuper o infra-Lías: en particular las formaciones Dolomías tableadas de Imón y las Carniolas de Cortes de Tajuña. Esta solución cuadra con la disposición estratigráfica observada en campo y con la litología de los materiales. 

Para verificar esta idea he realizado una consulta en la literatura disponible y he dado con un artículo publicado en el número 20 de Cuadernos de Geología Ibérica, en 1990: "Facies carbonato-evaporíticas del Trías Superior y tránsito al Lías en el Levante español: nuevas precisiones estratigráficas", por A. Pérez-López et.al. En él se pone de manifiesto que, efectivamente, los contactos entre las Dolomías tableadas de Imón y las facies evaporíticas del Triásico terminal suelen estar mecanizados, incluso cuando la secuencia estratigráfica es normal. También se revela que, a lo largo del valle de Ayora, varios afloramientos del supra-Keuper han sido confundidos con el miembro carbonatado superior M3 del Musch.

Este nuevo material prácticamente me ha convencido de que, al menos en el caso de de Rumasa estamos observando el tránsito entre el Triásico y el Jurásico.

Sin embargo, dada la dificultad que presenta el estudio de estos materiales esta vez no me precipitaré. Tengo previsto acercarme a analizar el afloramiento sobre el que se asienta el castillo de Ayora ya que está formado por las formaciones Imón y Cortes de Tajuña. Espero que tras ello pueda ser más tajante en mis conclusiones, lo que supondrá, de entrada, el cambio del título de la serie y, además, continuar con la búsqueda de nuevos ejemplos del Musch.


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jueves, 10 de enero de 2013

El Muschelkalk en Cortes de Pallás (Parte III)

Es el momento de acabar con nuestro repaso a los materiales más antiguos que afloran en el término de Cortes de Pallás. En las entregas anteriores (repasar aquí la I y aquí la II) visualizamos como hace más de 230 millones de años esta área de Iberia se encontraba en la orilla de un mar somero (como por otra parte parece haber sido durante gran parte de la historia geológica de Cortes). Hoy continuaremos ascendiendo en la sucesión estratigráfica (y viajando adelante en el tiempo). Echemos un vistazo en primer lugar al mapa geológico del macizo de Guartipol, un buen afloramiento de las rocas de esta época. 

Mapa geológico del macizo de Guartipol. El Musch en violeta oscuro. El Keuper en violeta claro. Fuente: SIGECO-IGME
En este caso cruzamos el barranco que separa los afloramientos 1 y 3. Recorreremos un camino forestal que se dirige desde este a oeste hasta el punto señalado con el número 3 en el plano. Desde el punto de partida vemos los materiales del afloramiento número 1 al otro lado del barranco. En la ladera se produce el contacto entre el Keuper en la base y el Musch en la parte superior, en posición invertida ya que los primeros se depositaron en un momento posterior a los segundos. Como ya vimos, la tectónica es la responsable de esta inversión. La fotografía está tomada mirando hacia el Este en el momento del amanecer, por lo que he tenido que ajustarla un poco.

Contacto entre el Muschelkalk y el Keuper infrayacente
En nuestro punto de partida los materiales son los mismos que encontramos en el techo del afloramiento 1. Dolomías estratificadas en bancos centimétricos. Observad el buzamiento de las capas.

Dolomías en el punto de partida de nuestro recorrido. Al fondo el tramo final de la rambla de los gallegos antes de llegar a su desembocadura en el cañón del Júcar. Fijaos en el fuerte encajamiento a favor de la Fm. Arcillas de Cofrentes (K3)
Vista de los senderos que vamos a recorrer en la cima del macizo de Guartipol, mirando de Oeste a Este
A partir de ahora, sin embargo, la litología cambia significativamente. El contenido detrítico aumenta y también aparece cierto contenido de yeso, aparentemente resedimentado.

Facies detríticas, arcillas y yesos depositados sobre las dolomías
Detalle del yeso detrítico
A continuación aparece un espectacular nivel de arcillas dolomíticas con grietas de retracción y lo que parece bioturbación en la forma de perforaciones verticales. Es una evidencia no ya de somerización, sino de exposición subaérea.

Grietas de retracción en arcillas dolomíticas

Detalle de la anterior. Fijaos en las perforaciones, posiblemente de origen biogénico
En asociación con estas arcillas aparece un nivel de carniolas dolomíticas con moldes de evaporitas.

Carniolas dolomíticas de color parduzco. Este color se debe al contenido en limolita y otros óxidos de hierro, lo que diferencia a estas carniolas de las halladas en el afloramiento 2 y sugieren un medio de depósito más árido y oxidante
Detalle de las carniolas
Parece evidente que nos encontramos con ambientes de transición costeros en un clima árido y cálido, con evolución desde medios sub e inter mareales (artículos anteriores) a inter y supramareales. No encontramos fósiles hasta ahora. A continuación hallamos una brecha de cantos dolomíticos planos, quizá debida a procesos de disolución, e inmediatamente por encima de ella un banco calizo con abundantes fósiles.

Banco carbonatado. El martillo reposa sobre el nivel brechoide. Por encima la caliza con fósiles
Detalle de la brecha de cantos planos
Caliza con fósiles que no fui capaz de identificar ¿ideas?
A partir de este punto una falla hace que volvamos a encontrar las carniolas. Aquí también finaliza nuestro recorrido del afloramiento 3 y del Muschelkalk. Y también de la Era Mesozoica en Cortes. En futuros artículos nos acercaremos al Terciario para completar la historia geológica de este trocito de nuestro planeta.

Actualización: 

Este artículo es la penúltima entrega de una serie de varios artículos dedicada, en origen, a estudiar varios afloramientos del del Muschelkalk en Cortes de Pallás. Sin embargo, conforme avancé en la investigación, pude observar que tanto el Muschelkalk como el Supra-Keuper o Infra-Lías se confunden con facilidad, ya que ambos se presentan en facies muy similares. Esta circunstancia se pone de relieve en el  siguiente artículo de la serie, a saber:

 El Muschelkalk en Cortes de Pallás. Epílogo.


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domingo, 6 de enero de 2013

Una peregrinación geológica: el límite K/T (K/Pg) en Agost

"Looking back across the abyss of time which separates us from the Cretaceous, we can somehow feel nostalgia for a long-lost world, one wich had its own rhythm and harmony. We feel a special sadness when we think about its plants and animals, fish and birds -for most of the Cretaceous animals and plants are irretrievably lost. We can even feel some sorrow as we imagine the sun setting over a western ocean, painting the clouds with orange and red and yellow and gold, on the last evening of that world. For the Cretaceous world is gone forever, and its ending was sudden and horrible".

Walter Alvarez. T-Rex and the crater of Doom

El pasado día 31 de diciembre celebramos un momento simbólico, el cambio de año. El fin de un periodo y el inicio de otro, en el que depositamos todas nuestras esperanzas y anhelos. En esta ocasión dediqué este simbólico momento para cumplir con un viejo deseo y visitar junto con Geno, la joven ayudante de campo Inés y el aún más joven Óscar un lugar todavía más cargado de significado: el límite entre el Cretácico y el Paleógeno (o el Cretácico y el Terciario, como suele denominarse habitualmente con una visión más relajada de la coherencia en la jerarquía de unidades cronoestratigráficas). Aproveché para ello que nos encontrabamos en Benidorm, a una distancia lo suficientemente corta de Agost como para hacer obligado el desplazamiento a este afloramiento.

Digo 'lugar' pero en realidad este afloramiento constituye una fotografía revelada en roca de un momento crucial en la historia de la Tierra: el preciso momento en el que un cuerpo procedente del espacio golpeó nuestro planeta arrasando su superficie y acabando casi instantáneamente con la mayor parte de las formas de vida que lo poblaban (concentrados en el imaginario colectivo en los dinosaurios).

Es curiosa la atracción de los seres humanos por ciertos objetos. Cuando alguno de ellos tiene una relación definida con un hecho histórico relevante adquiere un valor incomparable, muy superior a los de cualquier otro objeto de la misma época. No es lo mismo una copa de principios de la era cristiana que la copa que usó Jesucristo en la Última Cena (el Grial). Recordemos la gran cantidad de reliquias de la Veracruz, sin duda alguna un auténtico bosque. La Declaración de independencia. La máscara funeraria de Tutankhamon. De alguna forma estos objetos se convierten en un nexo que nos conecta directamente con el pasado. Excitan nuestra imaginación y nos permiten revivir sucesos pasados como si formásemos parte de la escena. De alguna forma se convierten en el hecho mismo.

Quizá eso explique el profundo sentimiento con el que uno se aproxima a este corte en la carretera que une Agost con Castalla. En las margas y arcillas expuestas está conservado el momento mismo del tránsito entre un mundo antiguo y otro nuevo, surgido de la destrucción del anterior. No podría ser de otra manera. Si no hubiese sido por algo tan fortuito como inexorable (en atención a las leyes de la mecánica celeste) la dominación de los dinosaurios habría continuado y los mamíferos no habrían podido ocupar el lugar preferente dejado por éstos (espero que las bacterias sepan perdonar mi chovinismo biológico). Y nosotros no estaríamos aquí...

Corte en la carretera donde aflora el límite K/T en la carretera entre Agost y Castalla
En los materiales depositados en las aguas de un mar antiguo hay una capa oscura. Es muy delgada, apenas unos centímetros. En la base hay una línea aún más delgada y oscura, rojiza. La alta concentración de iridio descubierta por los Álvarez y el resto del equipo que reveló este suceso asombroso es la firma del impacto meteórico. La línea oscura de la base está compuesta por el material eyectado al espacio después de la brutal colisión que cayó sobre la Tierra posteriormente, como una fina lluvia de muerte. El color oscuro de la capa se debe a la alta concentración en materia orgánica de la misma: esta materia orgánica son los restos de los seres que murieron durante y tras el impacto en tal cantidad que su descomposición agotó todo el oxígeno disponible en el agua, convirtiendo el mar en un entorno asfixiante para los desdichados supervivientes. Las condiciones 'normales' se restablecieron un tiempo después, pero el mundo ya no era el mismo. Entre otras cosas, ya no había amonites en el mar.

Recorrí la zona a conciencia tratando de seguir la línea sobre el terreno, pero es harto difícil ya que la ladera está cubierta de derrubios que enmascaran el contacto. A la postre el mejor lugar es el propio talud y eso gracias a que otros antes que yo han visitado el lugar y una cicatriz evidencia la sección donde se han cogido muestras, manteniendo libre la franja del límite.

Vista general de la ladera donde se encuentra la transición entre el Cretácico y el Paleógeno
La joven ayudante de campo Inés señala el límite K/T
Hay algo fascinante en este lugar. Hay otras extinciones, otros límites, pero ninguno como éste. La velocidad a la que se produjo el cambio, lo caprichoso del mismo, su naturaleza caprichosa, a la vez imprevisible e inevitable, todo ello convierte estos centímetros de arcilla en algo único. Aquí las tenéis:

Y aquí está, el límite K/T: fotografía en roca del fin de una era...
Más de cerca. Si guardáis la imagen y la ampliáis apreciaréis la línea oscura de color rojizo en la base
Quizá pueda considerarse reprobable, pero no pude evitar llevarme algo de este momento de la Tierra en la forma de una muestra. La tengo en casa en una caja con tapa trasparente y ocupa un lugar preferente en mi colección. A la lupa podemos apreciar la delgada línea de ejecta, partículas caídas del cielo procedentes del lugar del impacto, en la actual península del Yucatán, en Méjico, un día terrible hace 65 millones de años.

Vista a través de la lupa X10 de una muestra de la capa oscura.  La base está compuesta por ejecta lanzados al espacio en todas direcciones en el momento del impacto
Probablemente ni me he acercado a describir adecuadamente mis sentimientos durante esta auténtica peregrinación. Si tenéis ocasión de visitar en algún momento alguno de los afloramientos del límite K/T repartidos por el mundo no la dejéis pasar. Podéis encontrar una descripción detallada de ellos en la página del profesor Jan Smit, participó en ese inmenso proyecto de investigación liderado por Walter Álvarez que descubrió estos asombrosos sucesos. Y en cualquier caso es casi obligado leer el relato de este acontecimiento y del propio proceso de la investigación por parte del Profesor Álvarez narrados por el mismo en T-Rex and the crater of Doom (T-Rex y el cráter de la Muerte, en castellano).

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domingo, 23 de diciembre de 2012

El Muschelkalk en Cortes de Pallás (Parte II)

En el artículo anterior comenzamos a explorar las rocas más antiguas que podemos encontrar en Cortes de Pallás, materiales del Muschelkalk que nos hablan de un medio litoral, una zona costera con aguas poco profundas junto a un mar hace más de 230 millones de años. Hoy continuaremos recorriendo el afloramiento del macizo de Guartipol obteniendo nuevas pistas de cómo era el paisaje en aquel momento tan remoto de la historia de la Tierra. Comencemos por situarnos. 


Mapa de geológico del macizo de Guartipol. Fuente: IGME-MAGNA50
En el mapa geológico vemos el Musch (violeta oscuro) destacando como una isla entre los materiales más recientes del Keuper (violeta claro). Cosas de la tectónica. En la primera parte analizamos el afloramiento 1. Vamos a desplazarnos ahora al otro lado del macizo, un acantilado rocoso que cuelga sobre el poblado abandonado de Guartipol (marcado con el número 2 en el mapa).


Vista del afloramiento 2. Vista hacia el sureste. Al fondo la Muela de Cortes. A la izquierda del apoyo de la línea eléctrica discurre una falla
Aparentemente esta sección consiste en materiales suprayacentes a los que encontramos en el afloramiento 1. Sin embargo, no es fácil asegurarlo, ya que el macizo está surcado por varias fallas y, además, lo uniforme de la litología no favorece el seguimiento de las unidades litológicas. Aquí el aspecto brechoide es generalizado aunque veremos que su origen está en diversas causas. La primera de ellas está, precisamente, en la tectónica. En efecto, en los planos de falla (tanto en su corte con planos subhorizontales como subverticales) están marcados por una brecha de falla compuesta por la roca triturada por el desplazamiento relativo de ambos labios de falla. En estos casos los clastos dolomíticos 'flotan' en una matriz caliza de grano más fino, como evidencia el burbujeo al ácido clorhídrico. La siguiente imagen corresponde a un ejemplo que encontré al aproximarme al afloramiento siguiendo un cortafuegos. Es la intersección del plano de una falla con la superficie del macizo.

Brecha de falla

En este otro caso la separación entre los bloques a ambos lados de la falla a generado una grieta que se ha rellenado posteriormente por una brecha de matriz arcillosa. Incluso se han desarrollado espeleotemas.

Grieta asociada a una falla
Detalle del contacto entre las dolomías originales y la brecha que rellena la grieta de la imagen anterior
Los ejemplos anteriores son producto de los esfuerzos experimentados por los materiales casi doscientos millones de años después de su deposición. Sin embargo, es posible encontrar otras brechas cuyo origen, en mi opinión, es mucho más antiguo, poco después de la sedimentación de las dolomías. En general encontramos dolomías estratificadas en capas centimétricas. Aquí no se aprecian estructuras sedimentarias, a diferencia del afloramiento 1. A techo, sin embargo, hay una transición muy neta con una capa de brechas dolomíticas.

Aspecto general de las dolomías en la base de la sección
Transición entre los niveles laminados y las brechas. El contacto es neto y las brechas parecen contener un cierto contenido detrítico
En esta zona de transición vemos detalles interesantes. Por ejemplo, porosidad de moldes de evaporitas y algún nódulo de sílex:

Detalle de un nivel con porosidad de moldes de evaporitas
Un nódulo de sílex
En el nivel brechoide, que culmina la sección, puede observarse algún pliegue muy interesante:

Pliegue en el nivel brechoide
Otro detalle de las brechas dolomíticas
Se me ocurren dos explicaciones para la existencia de estas brechas. Una de ellas es que su origen esté en un incremento de energía en el medio, quizá asociado a la emersión de los materiales depositados previamente que, de esta forma, fueron erosionados y resedimentados. Otra explicación es que la disolución de las evaporitas produjo el hundimiento de las capas depositadas por encima de ellas, provocando la fracturación de las dolomías. Esto podría explicar también la deformación de las capas. Quizá la explicación sea una combinación de las dos hipótesis anteriores. ¿Alguna idea?

A continuación descenderemos para analizar otro afloramiento del Musch, en particular la escama rocosa sobre la que se asienta el poblado de Guartipol. Esta sección está en contacto con los materiales anteriores a través de una falla directa, aflorando a una cota menor. También está en contacto mecánico con los materiales del Keuper. En el contacto entre el Musch (permeable) y el Keuper (arcillas impermeables) surge la fuente de Guartipol, razón del asentamiento humano en esta zona.

En el centro, a la izquierda, las ruinas del poblado de Guartipol. Se distinguen los estratos del Musch, plegados  en posición subvertical. Abajo a la derecha las arcillas rojizas del Keuper. Al fondo la Muela de Albeitar
Vista desde las ruinas. Arriba la sección 2, ya analizada. Se aprecia la traza del sendero PRV-250 que discurre de derecha a izquierda (hacia Rambla Seca). En el centro, el reguero verde que señala el curso del agua que surge de la fuente. A la derecha un deslizamiento pone en evidencia las arcillas versicolores del Keuper
En Guartipol las dolomías aparecen plegadas y fracturadas. En gran parte están formadas por carniolas. Se trata de una roca originada por la precipitación de evaporitas y carbonato cálcico. La disolución posterior de las sales deja tan sólo el molde de éstas. En este caso están mejor definidas, pudiéndose distinguir perfectamente la forma geométrica de los cristales de halita (sal):

Detalle de los estratos de dolomías en Guartipol. El macizo del Musch está a la derecha
Detalle de una carniola. Fijaos en la regularidad geométrica del molde de los cristales de halita
Ya que hemos llegado hasta aquí es muy interesante dar un pequeño paseo por el antiguo poblado. Los tejados de las casas se han derrumbado y es posible atisbar a través de los huecos sin ventanas el interior de las sencillas viviendas. En algunas de ellas aún se pueden ver restos de menaje. Resulta que las carniolas son un material de construcción de amplio uso en estas casas, probablemente debido al excelente aislamiento térmico que proporciona la porosidad. En Cortes se conoce como piedra tosca a la tufa calcárea que se emplea para el mismo fin. En otros lugares esta denominación se aplica para cualquier roca porosa disponible en los alrededores y que se emplee en la edificación. Esta imagen es previa al incendio de comienzos de verano. Esta tomada apenas diez días antes. Es difícil imaginar las condiciones de vida de aquellos que habitaban estas viviendas hasta hace tan sólo unas décadas.

Vivienda en Guartipol
A la vista de lo anterior y continuando con lo visto en la sección 1 da la impresión de que las condiciones en esta cuenca fueron haciéndose más someras a medida que pasaba el tiempo, llegando a establecerse zonas con conexión restringida con el mar en la que se producía la precipitación de evaporitas en un contexto general regresivo, ya sea previo a la deposición de la Fm. arcillas y yesos del Mas o, al final del Muschelkalk, a las formaciones basales del Keuper, de carácter detrítico-evaporítico (recuérdese que la poca continuidad de los afloramientos no me permite saber si estamos ante la Fm. dolomías de Landete o la Fm. dolomías de Cañete.



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martes, 11 de diciembre de 2012

El Muschelkalk en Cortes de Pallás (Parte I)

En nuestro viaje a través de las rocas de Cortes de Pallás hemos analizado en detalle el Cretácico. El Jurásico no aflora en el término, por lo que para completar la Era Mesozoica tan sólo nos queda el Triásico (notad que estamos viajando hacia atrás en el tiempo). En su momento ya pisamos el piso superior de esta serie en el artículo sobre el Keuper. Vayamos un poco más lejos en el tiempo geológico y analicemos las rocas más antiguas que afloran en Cortes: el Muschelkalk (para aquellos no familiarizados con la escala cronoestratigráfica recomiendo echar un vistazo aquí).

La palabra Muschelkalk proviene del alemán y significa caliza con moluscos (fósiles, claro). Es curioso, porque en Iberia (y también en Cortes) ni se trata de calizas ni contienen fósiles. Su estudio no ha sido acometido sistemáticamente hasta hace relativamente poco tiempo, principalmente por la escasez de buenos afloramientos y por el hecho de que suele estar muy afectado por la tectónica, lo que dificulta estudiar los contactos con las unidades infra y suprayacentes. Éste es también el caso en Cortes. Por lo general, el Muschelkalk aparece a lo largo del anticlinal en los materiales triásicos, destacando en el paisaje como macizos aislados entre los materiales más recientes del Keuper. Uno de los mejores afloramientos que he encontrado se halla a lo largo del sendero que desde la aldea abandonada de Guartipol desciende hacia la también abandonada central hidráulica de Rambla Seca (para acceder a él se debe seguir la indicación del PRV-250 una vez pasada la aldea de El Oro, cuando falten unos 13 km para llegar a Cortes). Aparte de su indudable valor geológico, este sendero nos permite disfrutar de magníficas vistas sobre la rambla de las Moreras y el cañón del Júcar, si bien la zona fue totalmente arrasada por el incendio forestal del pasado verano.

Espectacular vista del anticlinal triásico con los materiales del Musch verticalizados resaltan a la izquierda y la serie del Keuper, más deleznable, yace a la derecha. La rambla excava las arcillas de Cofrentes, de fuerte color rojizo. Vista hacia el Este desde el macizo de Guartipol
En el siguiente extracto del mapa geológico de España, hoja 745 (Jalance) correspondiente a la serie Magna 50 el Musch se marca con color morado, rodeado, como veis, por el azul violáceo del Keuper. También podéis apreciar que el macizo se encuentra cruzado por fallas directas, alguna de las cuales podremos estudiar en detalle. Es muy claro el trazado del eje del anticlinal triásico mientras corta los materiales cretácicos más modernos (color verde).

Mapa geológico del afloramiento de El Guartipol. He numerado del 1 al 3 las secciones estudiadas. Fuente: IGME - MAGNA50 (Click para ampliar)
El Muschelkalk en la cordillera ibérica se divide en tres formaciones, dos carbonatadas con una unidad intermedia de carácter detrítico. Se trata, por este orden, de las dolomías de Landete, las margas y yesos del Mas y las dolomías de Cañete. Tradicionalmente la unidad intermedia, por sus malas condiciones, no ha sido reconocida como tal, integrándose las otra dos en una única unidad. Estas dificultades también se dan en Cortes y no sabría decir con certeza ante cual de las unidades nos encontramos.

La interpretación actual que se hace de estas formaciones es la de dos transgresiones marinas (que dan lugar a las formaciones carbonatadas) separadas por un estadio regresivo (la unidad detrítico-evaporítica intermedia). Se trata de ambientes costeros y litorales someros en el margen de una plataforma carbonatada.

Comencemos por la sección número 1, situada en el margen meridional del macizo. En este punto un barranco ha aprovechado una falla para profundizar en la roca, exponiendo muy bien varias decenas de metros. Litológicamente nos encontramos principalmente con unas dolomías finamente laminadas de color gris oscuro, cristalinas, si bien a techo aumenta el contenido en arcilla. En general la secuencia es estratodecreciente, con estratificación cruzada de gran escala hacia la base del afloramiento y laminación mas fina hacia el techo.

Vista general del Muschelkalk en la sección 1. 
Una vista de la base del afloramiento.

Estratificación cruzada de gran escala, quizá asociada a corrientes de marea o barras submareales
En ocasiones hay niveles brechoides, como en la base de la imagen anterior.

Nivel brechoide
Por encima observamos, como he dicho, una sucesión de dolomías finamente laminadas, en bancos centimétricos a decimétricos. Se reconocen ripples de corriente, ripples simétricos, niveles con abundante porosidad móldica y laminación de algas. No hay fósiles, aunque sí icnofósiles, principalmente pistas de reptación o alimentación horizontales. En alguna ocasión también grietas de desecación. A techo hay un nivel con estratificación cruzada planar. Se aprecia una estructura de secuencias repetitivas  consistentes en ripples simétricos, ripples de corriente y niveles con porosidad de evaporitas, de unos 30 a 50 cm de espesor.

Vista de proximidad de la sección estudiada. A la izquierda el martillo  da la escala
Aspecto de la fractura fresca de las dolomías

La siguiente imagen muestra las secuencias repetitivas de las que hablé anteriormente. Parecen reflejar ciclos de somerización, es decir, de profundidades decrecientes. Para apreciarlo tendréis que ampliar la imagen.

Ciclos de somerización. Hacer click para ampliar
La interpretación de estos materiales corresponde a medios litorales de una plataforma carbonatada somera, con representación de varios subambientes: llanura de marea, zonas submareales con corrientes, supramareales, etc. 

Detalle de la estratificación cruzada planar asociada a probablemente a una barra submareal
Detalle de grietas de retracción en un nivel arcilloso
Dos de las estructuras sedimentarias más destacadas son los ripples y la porosidad móldica.

Detalle de un nivel con ripples simétricos cubierto por un nivel poroso
Detalle de un nivel con porosidad de moldes de evaporitas
La bioturbación aparece como pistas horizontales, raramente galerías verticales. Las capas con bioturbación  muestran el molde como un epirelieve. Tiendo a interpretarlo como pistas de invertebrados que se alimentaban de un tapiz bacteriano que, de vez en cuando, era cubierto por un episodio de mayor energía que lo cubría con sedimentos de mayor tamaño de grano, fosilizando así las trazas.

Estrato que contiene la bioturbación, con una textura nodulosa. Las finas láminas se separan  fácilmente en lascas y dejan ver en su interior los moldes de las pistas
Epirelieve de pistas de reptación o alimentación. Por debajo (por encima estratigráficamente) existe laminación de ripples
Como habéis podido comprobar esta sección nos ha aportado mucha información acerca de este momento del pasado geológico. Una vez más comprobamos que, durante la mayor parte de la historia, este lugar del planeta ha estado en la misma orilla de un mar poco profundo. En próximas entregas analizaremos el resto de secciones para completar nuestra visión del poco conocido Muschelkalk. 


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